Recordando a los que nos dejaron en el 2025. (I) 

“Mario Vargas Llosa (1936-2025): “La historia de Mayta.”

Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez

El 13 de abril de 2025 la noticia sobre la muerte de Mario Vargas Llosa se convirtió luego luego en la nota de portada de todos los periódicos del mundo. El escritor de origen peruano en su larga y muy exitosa carrera literaria fue uno de los autores más leídos y aclamados, e incluso, respetado literariamente por sus propios detractores. Su primer libro: “Los jefes” se publicó en 1959 y su última novela: “Le dedico mi silencio” en 2023, lo que suma un promedio de 64 años de creación artística. Agregando que el autor fue es un maestrazo del ensayo, escribió teatro, cuentos, relatos, siempre mantuvo una estrecha relación con el periodismo. Su prosa es bella, clara, sus técnicas narrativas innovadoras, los temas abordados cautivantes y vigentes, realmente Mario Vargas Llosa es uno de los grandes clásicos con los que nos tocó compartir el tiempo vivido. Por lo antes expresado, el presente mes será dedicado a recordar al extraordinario escritor e iniciamos con su novela: “La historia de Mayta.”

Las novelas de Vargas Llosa siempre provocaron todo tipo de reacciones porque si bien son libros esencialmente literarios, novelas en el sentido literal de la palabra, por otra parte, las temáticas abordadas en la mayoría de sus obras de creación tocaron temas políticos, ideológicos, religiosos, donde muchas instituciones y personas, se sintieron ofendidas. Basta citar que en la primera novela: “La ciudad y los perros”, el escenario central es el Colegio Militar Leoncio Prado, o si queremos citar otro ejemplo de tema candente lo podemos encontrar en: “La guerra del fin del mundo”, donde un personaje se siente el representante de Dios en la tierra y un amplio grupo de creyentes lo siguen y buscan derrocar al diablo llamado gobierno. Desde luego que este tipo de asuntos incitan todo tipo de reacción. No obstante, el autor siempre manifestó que lo que él había creado era una obra de ficción y sugería se leyera como tal. Esta precisión la refuerza en el prólogo que escribe para “La historia de Mayta”, donde afirma: “…Sospecho que, a pesar de su apariencia, esta novela no es sólo la peor entendida y la más maltratada, sino también la más literaria de todas las que he escrito, aunque sus apasionados críticos vieran en ella –oh manes de la ideología –sólo una diatriba política.”

Antes de ingresar a la novela para disfrutarla y comprenderla literariamente, permítaseme hacer una pequeña radiografía del contexto que se requiere para profundizar un poco más en la historia novelada. La época en que transcurren los hechos son dos tiempos diferentes, pero en la lectura los dos tiempos van entrelazados, me explico: lo que el autor nos contará sobre la vida de Mayta y compañía, sucedió en 1958, ahora bien, el autor en el año 1983 para poder escribir esta historia fue a entrevistar en el Perú, ya sea en Lima, en Jauja, y otras regiones, a diversos personajes que conocían la historia de Mayta y Vallejo, los protagonistas centrales de la historia. Lo interesante es que Vargas Llosa va narrando los hechos de 1958 de manera amplia, y de forma sutil nos deja ver que en 1983, cuando anda viajando y reuniéndose con los entrevistados, en el Perú se viven momentos de terror: muertes, atentados, bombas, asesinatos. He dicho que esta parte es narrada de forma sutil, porque el autor sólo describe levemente lo que sucede en las calles, más, su principal propósito está en narrar lo que sucedió 25 años atrás.

Lo anterior se refiere en cuanto a la época. Otra parte importante de la radiografía del contexto de la historia de Mayta se encuentra en el ambiente político que se vivía en 1958. De entrada, el mundo padecía la terrible guerra fría, algo más, esta lucha entre dos ideologías confrontadas fue originando movimientos en Latinoamérica como la revolución cubana, que si bien estalló y triunfó en enero de 1959, debemos rememorar que el movimiento de Fidel Castro y compañía venía organizándose desde años atrás, verbigracia, el famoso asalto al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, hecho que si bien fue reprimido, sin ninguna duda marcó el inicio de la lucha revolucionaria que se consumaría en 1959. Con los contextos antes explicados alcanza para ingresar al universo de Mayta, enfatizando que pese a ser una creación puramente literaria, muchos de los hechos novelados fueron inspiración de la realidad. Sólo que esta realidad ya es ficcionada y no debe importarnos qué fue real o qué es ficticio.

Resulta que en 1958 estalló en el Perú, concretamente en Jauja, un intento de revolución trotskista. Sí, un grupo pequeño conformado por un subteniente apellidado Vallejo, Alejandro Mayta y unos cuantos jovencitos, intentaron hacer la revolución y con ella instaurar el comunismo en el Perú. Fuera de los personajes novelados, el hecho sí sucedió en la realidad e inmediatamente lo controlaron. Mas, la noticia circuló en distintas partes del mundo y Vargas Llosa la leyó en un periódico francés, el tema le interesó y años después viajó al Perú para entrevistar a personas que conocían los hechos, mismos que fueron platicados con sus respectivas verdades, omisiones, exageraciones, mentiras, y partiendo de las entrevistas creó a este emblemático personaje y narró los sucesos. (Recordar el juego entre ficción y realidad)

Mayta de niño estudió en el Colegio Salesiano, allí compartió sus vivencias con quien narra la historia. Esta técnica de novelar es cautivante, porque prácticamente el creador ingresa a la historia y se vuelve personaje, de hecho, es un personaje más. Por lo tanto, conoceremos muchas experiencias de Mayta contada por el narrador que sirven para ir comprendiendo el desarrollo psicológico del protagonista central. Desde niño Mayta sintió compasión por los pobres, creció sin la figura del padre porque éste abandonó a su madre cuando supo que estaba embarazada. La madre de Mayta murió siendo él todavía un niño, esto hizo que Mayta creciera con su tía-madrina llamada Josefa Arruisueño.

La señora Josefa es la primera con la que se entrevista el narrador de la historia. La guapa tía-madrina de Mayta en la conversación narra un sinfín de anécdotas del personaje novelado, un ejemplo es cuando recuerda que, siendo aún niño, decidió dar sólo una comida al día porque sentía remordimientos de conciencia al saber que él comía y muchas personas en plena pobreza no tenían ni un pan en la mesa. En cada capítulo la historia se desarrollará según el personaje entrevistado, todas las entrevistas se enfocan sobre lo ocurrido en 1958, empero, insisto, en el fondo se escuchan bombas, tiroteos, hechos que están sucediendo en el instante en que se realizan las entrevistas.

De Mayta se dice de todo. En momentos es descrito como un joven con ideales, fiel a los principios revolucionarios. De pronto, el narrador-investigador se reúne con un Senador apellidado Campos. Este siniestro personaje retrata a Mayta como un simple “maricón”. El lector irá detectando conforme avanza en la lectura, misma que no es lineal, que la imagen de Mayta se configura de acuerdo a los testimonios de todos los entrevistados, sin dejar de señalar que el narrador también cuenta algunas pequeñas imágenes que recuerda de Mayta, y, todo esto causa que el protagonista central cambie ante nuestra percepción.

¡Imagínese! Que cuando se llega al capítulo VII, allí el autor dialoga un poco más de una hora con Adelaida. Esta guapa mujer fue la esposa de Mayta y de esta relación nació un hijo llamado Juan, puntualizando que ella relata cómo descubrió que su esposo no tan sólo era un comunista, lo peor, un “maricón”. En el Partido Obrero Revolucionario Trotskista, algunos miembros sabían que Mayta era un desviado, particularmente el compañero Anatolio, nombre ficticio que utilizaba cuando participaba como miembro del Partido, Anatolio dejaba que Mayta se la toqueteara, al pasar los años este personaje se convertirá en Senador y es uno de los que habla pestes de Mayta.

Hasta aquí podría quedar la imagen muy dañada del inocente e idealista revolucionario, sin embargo, falta mucho por conocer, anticipándoles que Adelaida si bien siente rencor por Mayta, también reconoce que fue un idealista, sin olvidarnos que el gran compañero de Mayta, el hombre con el que pretendió hacer la revolución e incendiar el Perú se apellida Vallejo, no Cesar, el gran poeta, aquí es un simple Vallejo que soñó con eliminar las injusticias, las desigualdades, y creyó como muchos creyeron en la década de los cincuentas del siglo XX, que el socialismo era una solución, una camino de justicia social e igualdad.

La historia real nos muestra que ni el socialismo ni el capitalismo han sido la solución. Los socialistas siguen siendo dogmáticos, intolerantes, populistas, tiranos, y los capitalistas invasores, elitistas, imperialistas y aplastan a su gusto a los más débiles. Bien vale la pena leer esta extraordinaria novela porqué; “La historia de Mayta” retrata lo que sucedió ayer, y, lamentablemente sigue siendo el fiel reflejo de lo que sucede hoy.

Correo electrónico: miguel_naranjo@hotmail.com

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