El volcán solitario
Miguel Ángel Sánchez de Armas Lo conocí a mediados de 1986 en una mesa de cantina con Andrés León y una pareja cuyos nombres poco después preferí olvidar. En aquel año de crisis, Andrés me había contratado en su Editorial Océano para un proyecto que se antojaba tan prometedor como vender paletas heladas a los esquimales: armar una colección editorial exclusivamente con autores mexicanos muertos … Continúa leyendo El volcán solitario
