Veracruz: 500 años

Rodolfo Chena Rivas

 

El periodo 1519-2019 tiene en su centro la construcción histórica, evocativa, mental, sociológica, política y jurídica del concepto “Veracruz”, que simboliza, dramática y continentalmente, el encuentro, confrontación y sincretismo de la cultura europea occidental y la multiculturalidad étnica mesoamericana. En el conjunto de nuestras modestas colaboraciones queremos abrir un pequeño arco para escribir sobre este pasado y presente, acudiendo a fuentes generales asequibles a todos nosotros, en la búsqueda y comprensión de nuestra identidad, y de nuestra patria y matria como diría don Luis González y González. Vale la pena, ojalá podamos. No todos los años se conmemoran 500 años de existencia.

En la magnífica “Nueva Historia General de México”, de El Colegio de México (2010), bajo la pluma de Erick Velázquez, en el apartado relativo a Los habitantes más antiguos del actual territorio mexicano, podemos apreciar que, más allá de las sucesivas oleadas migratorias ocurridas hace 30 mil, 15 mil, 10 mil o 6 mil años, por las que pueblos mongoloides del noreste asiático poblaron el continente americano -o pueblos de rutas alternativas provenientes de África, como algunos han sugerido basándose en evidencia arqueológica obtenida del Brasil actual- e, incluso, más allá de si fueron polinesios o vikingos quienes en los últimos cientos de años experimentaron los primeros contactos con el suelo, costas y pueblos indígenas del continente americano; podemos decir que a lo ancho de los horizontes históricos que cuentan los 28 milenios del amplio periodo lítico o de talla de instrumentos de piedra (33,000-12,000 a. C.,) caracterizado por prácticas de nomadismo, recolección, caza, pesca, agricultura y sedentarismo, a partir de reducidos y dispersos asentamientos humanos se pudieron consolidar, en esa dilatada y milenaria duración, poblaciones de mayor y creciente presencia demográfica, con formas de organización social que fueron de lo simple a lo complejo y que alcanzaron su mayor apogeo y representación en las deslumbrantes culturas prehispánicas de Meso y Sudamérica.

Señala Enrique Nalda -en el apartado siguiente de la obra en cita- que esas formaciones humanas crecientemente variadas, fueron causa y consecuencia, a la vez, de procesos amplios de concentración poblacional, urbanización, intensificación de intercambio de bienes y de florecimiento, caída y reflorecimiento de sociedades y poblaciones afirmadas, predominantemente, en el territorio mesoamericano, cuyas manifestaciones culturales (entendidas en su más extenso sentido) dieron lugar a la clasificación de los periodos históricos del Preclásico (2,500 a. C. – 200 d. C., con el paulatino desarrollo del sedentarismo), Clásico (100/250 – 900 d. C., con un sedentarismo culturalmente diverso y regional en sus patrones de construcción y asentamiento, que compartió también rasgos de homogeneidad agrícola, religiosa y de cosmovisión) y Postclásico (900 – 1168 d. C., de crecimiento demográfico excepcional, migraciones copiosas y proliferación sin precedentes de ciudades en el Valle de México)…Pero: ¿Qué es Mesoamérica? en su “Pueblos y Culturas de Mesoamérica”, dice Eric Wolf que es un concepto esencialmente cultural, de geografía propia, significado por el desarrollo de civilizaciones indígenas de gran diversidad étnica y lingüística. Nuestro actual Veracruz está situado en esta región, que abarca casi la mitad del territorio meridional mexicano hasta llegar, prácticamente, a Costa Rica. Seguiremos.