Científicos de la UV analizaron la Ley de Humanidades, Ciencias y Tecnologías

  • Hubo consenso sobre la necesidad de que la comunidad científica sea consultada al respecto

 

Karina de La Paz y Claudia Peralta

 

Xalapa, Ver., 22 de abril de 2019.- La Universidad Veracruzana (UV) realizó hoy el Foro “Encuentro de investigadores de humanidades, ciencias y tecnologías”, en el que los científicos de esta casa de estudios  dialogaron, discutieron y reflexionaron en torno a la iniciativa con proyecto de Decreto de la Iniciativa de Ley de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (ILHCT).

El encuentro fue realizado por la Dirección General de Investigaciones (DGI) de la Universidad, celebrado en la Unidad de Servicios Bibliotecarios y de Información (USBI) e inaugurado por la rectora, Sara Ladrón de Guevara.

Durante el Foro, los especialistas destacaron la generación del espacio para analizar el contenido de la iniciativa y generar un punto de partida crítico al respecto.

Los participantes fueron: Karina Nohemí Martínez Meza, del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ); Martín Aguilar Sánchez, investigador del Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales (IIH-S); Enrique Vargas Madrazo, investigador del Centro de EcoAlfabetización y Diálogo de Saberes (EcoDiálogo); Mario Alberto Arteaga Vázquez, del Instituto de Biotecnología y Ecología Aplicada (Inbioteca); Ignacio Quepons Ramírez, del Instituto de Filosofía; Alejandro Raúl Hernández Montoya, del Centro de Investigación en Inteligencia Artificial; Héctor Vásquez Leal, de la Facultad de Instrumentación Electrónica, y Ana I. Fontecilla Carbonell, del IIH-S, y el titular de la DGI, Ángel Trigos.

Previo a la inauguración, la rectora, Sara Ladrón de Guevara, celebró el diálogo y reflexión con miras hacia la discusión de un tema que resulta nodal para el presente y el futuro del país.

Recordó que el pasado ocho de febrero, en el Senado de la República se presentó esta iniciativa y, un mes más tarde, el 13 de marzo, el Foro Consultivo Científico y Tecnológico y la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Cámara de Diputados, firmaron la Declaratoria para el Análisis del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Por su parte, Ángel Trigos Landa, titular de la DGI, destacó que la UV está comprometida a participar en la discusión de esta temática, pues la investigación representa uno de sus ejes rectores que contribuye a su propia transformación.

En este sentido, destacó que la UV ha trabajado en estrategias de investigación; primero, organizó en 2016 el Premio a la Investigación Interdisciplinaria. En 2017, se convocó al Premio de Investigaciones en torno a la Agenda 2030 de la ONU y, recientemente, en el 2018, el Premio a la Investigación Interdisciplinaria en torno al Plan de Reestructuración Estratégica del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Además, se organizaron diferentes clústeres en los que han participado académicos e investigadores de facultades, centros e institutos de investigación, relacionando temáticas inter, multi y transdisciplinarias.

Al iniciar las intervenciones, Karina Nohemí Martínez resaltó que desde el ámbito de política pública no queda claro el propósito y factor de impacto de dicha iniciativa, pues tampoco existe un diagnóstico de factibilidad ni se establece el rol de las humanidades en el campo de la ciencia y tecnología.

En tanto, Martín Aguilar expuso que el planteamiento de esta propuesta se da en un contexto de pobreza y violencia que abarca además la situación política y económica del país, donde se aborda la ética en la aplicación de la investigación.

Asimismo, destacó que últimamente lo que se ha desarrollado en las universidades y en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) es la burocratización de la ciencia, situación que debe pasar a un segundo plano. Por tanto, los foros de consulta, rendición y transparencia deben abonar a la transformación de los distintos sectores, donde la administración no esté por encima de la academia.

Enseguida, Enrique Vargas reflexionó sobre la postura del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y de Elena Álvarez Buylla, actual directora del Conacyt, en torno a esta iniciativa, al considerarla como un intento de canalizar positivamente los recursos destinados a la ciencia en la solución de problemas reales y de exigencia de rendición de cuentas y cambio de rumbo hacia la comunidad académica.

En su intervención, Mario Alberto Arteaga, integrante de la Comisión de Biotecnología de la Academia Mexicana de Ciencias, planteó ante el auditorio una serie de críticas que ya fueron presentadas a 24 senadores de la República pertenecientes a la Comisión de Ciencia y Tecnología, mismas que versan, entre otros puntos, en la concentración del poder político y que se vulnera el derecho a la libre investigación.

Asimismo, lamentó que para la elaboración de dicha propuesta de ley no se haya consultado previamente a la comunidad académica, y peor aún, que no responde a demandas, recomendaciones y consideraciones derivadas de foros plurales.

Por su parte, Ignacio Quepons citó que con esta propuesta de ley se pretende incluir en el nombre del organismo la “H” de Humanidades (para quedar así: Conahcyt) pero a su parecer el asunto no debe ser sólo “nominal” ni de sesgo ideológico.

Para él, “debería ser también considerado un llamado de atención para los académicos que nos dedicamos al Área de Humanidades, a asumir un claro compromiso hacia el diálogo y la promoción de los espacios de vinculación”. También profundizó en la ética, misma que se “confunde con cuestiones de carácter moral”.

Raúl Hernández Montoya también explicó que, de ser aprobada la ley, se generaría centralización del poder y se coartaría la libertad de investigación.

Citó una serie de descubrimientos científicos para contrarrestar tal planteamiento, como son los rayos X. “Hay muchos ejemplos en la historia de cómo emergen los descubrimientos, de alguna forma es por suerte. No se puede planificar”.

Es más, “la ciencia y la tecnología se retroalimentan una a otra y es un sistema complejo que no sabemos exactamente a dónde nos va a llevar”.

En tanto Héctor Vásquez planteó siete reflexiones: la ciencia es prioritaria para la economía, no un arma política e ideológica; la ley anterior ni la nueva atienden a profundidad la problemática existente; la necesidad de involucrar al sector industrial local y nacional; la concentración de poder sólo generará división y retraso científico; falta de claridad en el fundamento para los cambios a la ley; la relación de la ciencia y el bienestar social, así como el pendiente por establecer instrumentos claros y públicos para la evaluación del Sistema Nacional de Investigadores.

Ana I. Fontecilla, quien se sumó al señalamiento de que se trata de una iniciativa de ley que aún puede mejorarse a través de la consulta, abriendo el escenario para la discusión. En sus palabras “tal vez nos tenían que zangolotear para que nos moviéramos” pues con la ley vigente “tampoco estábamos en la gloria”. Por otro lado, dijo que no se debe confundir coartar la investigación con establecer prioridades, es decir, “qué áreas son más importantes para el beneficio social”.

En el cierre, Ángel Trigos destacó que mientras hay instituciones que florecen y marchitan sexenalmente, las universidades estatales se han mantenido con la responsabilidad de formar recursos humanos y generar conocimiento a lo largo del tiempo.

En la ceremonia de inauguración estuvieron: la secretaria Académica, Magdalena Hernández Alarcón; el secretario de Administración y Finanzas, Salvador Tapia Spinoso; la subdirectora Regional Oriente del Conacyt, Gabriela Garrett Ríos; el director general del Consejo Veracruzano de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico, Darwin Mayorga Cruz, así como vicerrectores (por sistema de videoconferencia), directores de entidades universitarias, académicos y estudiantes.