Soy una persona que inventa historias: Alberto Chimal

  • “En ciertas ocasiones de su vida uno debería tratar de ir más allá de aquello que nos sale bien, salirse de su zona de confort”

 

Paola Cortés Pérez

 

El escritor dijo que moverse en diferentes géneros sirve para aprender cosas y “agregar nuevos colores a la paleta”

Xalapa, Ver., 11 de junio de 2019.- El escritor Alberto Chimal visitó la ciudad de Xalapa para presentar su libro La distante, dentro de la Feria Internacional del Libro Universitario (FILU) 2019 de la Universidad Veracruzana (UV), ocasión en la que platicó con Universo acerca de su proceso creativo y de las posibilidades que ofrecen las redes sociales.

Alberto Chimal es originario de la ciudad de Toluca, Estado de México; es narrador, dramaturgo, ensayista y minificcionista; es considerado por los críticos literarios como uno de los mejores narradores hispanoamericanos.

Parte de su obra ha sido traducida al inglés, francés, húngaro y esperanto.

Los críticos literarios lo describen como uno de los mejores narradores de la literatura hispanoamericana, ¿usted cómo se describe?
Me percibo como una persona que inventa historias, como un ser humano; es difícil tratar de aquilatar la percepción de mi propio trabajo y no tiene caso tratar de hacerlo porque finalmente uno no lo vivirá como la persona que lo lee. Me da gusto poder contar con lectores, con el reconocimiento que he tenido, pero eso sólo es un estímulo para seguir escribiendo.

Trato de no pensar en que me ven como uno de los mejores narradores, de hacerlo me pondría una presión que no me conviene tener, porque cuando se habla de los mejores narradores de tal o cual categoría se piensa que tiene que formar parte de una especie de grupo homogéneo o de una especie de obra homogénea.

Estoy seguro de que mi trabajo tiene características que permiten reconocerlo porque viene de mis intereses, de mi temperamento, pero probablemente soy la persona menos indicada para juzgar qué es lo que vuelve a un texto irreconociblemente mío, porque sé cómo los hago pero no sé cómo los leen y no puedo saberlo.

Lo que trato es de seguir haciendo esta búsqueda o trabajo a partir de lo que me rodea, porque el tratar de parecerme a lo que otras personas piensan de mí sería contraproducente, haría que el texto se volviera una imitación de algo que no soy yo.

Ha escrito novela y cuento. ¿Un escritor debe dedicarse a un solo género literario o tener libertad de ir y venir entre varios?
Creo que para cada escritor es distinto, cada uno sabrá hasta donde quiere expandirse o concentrarse en un solo género, creo que por aprendizaje –y por honestidad con uno mismo– uno debería al menos en ciertas ocasiones de su vida ir más allá de aquello que le sale bien, salirse de su zona de confort, pero cada quien debe decir qué tanto y qué tan frecuentemente.

Moverse entre un género y otro puede servir para aprender cosas, para agregar nuevos colores a la paleta, pinceladas, técnicas diferentes. En mi caso, me interesa buscar algo nuevo en los trabajos que hago, me gusta retarme, contar historias por un medio que no he usado. Sé que hay cosas constantes, tengo hábitos; por ejemplo, me gusta relacionar los diferentes libros que tengo, incluso si son de géneros distintos, a mí me viene naturalmente porque creo que mi imaginación –y la de cualquiera– puede desenvolverse de muchas maneras y géneros diferentes, no hay nada de malo que así ocurra.

¿En qué género literario se siente más cómodo?
Me siento más cómodo escribiendo cuento, en la narración breve del tipo que sea; en cuanto a la forma me gusta mucho la novela y el cuento.

En términos temáticos, me interesa lo que se llama la narrativa de imaginación, la narrativa fantástica, no del tipo Harry Potter o El señor de los anillos, sino relatar historias en las cuales se note un límite de aquello que entendemos como real o posible, hay toda una tradición de esto en América Latina. A mí me formaron los libros de Juan José Arreola, Amparo Dávila, Jorge Luis Borges o Julio Cortázar, más que la fantasía en habla inglesa.

También escribe en Twitter, ¿los escritores deben acercarse a las redes sociales, por medio del microcuento o microrrelatos?
No es que deban, es una elección personal, vale la pena acercarse y utilizar las redes sociales como una herramienta creativa, muchas personas están en las redes sociales.

En años recientes estos medios se han vuelto tóxicos, un campo donde proliferan ideas extremistas e intolerantes que por desgracia han enturbiado las otras posibilidades que pueden tener estos medios, y estos microcuentos o microrrelatos pretenden sacarle la vuelta a esta situación.

Estas herramientas encierran grandes posibilidades creativas y por lo mismo debemos conocerlas, porque no se irán fácilmente, el cambio que vive la especie humana con su llegada y asentamiento nos dice que no se irá tan fácilmente.

Sobre el autor
Alberto Chimal realizó la Maestría en Literatura Comparada en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Diplomado de la Escuela de Escritores y Cinematografía “Sergio Galindo”, de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem).

Ha sido profesor de la Universidad Autónoma de Coahuila, de la Escuela de Escritores del Estado de México, de la Escuela de Escritores de la Sogem, de la Universidad Iberoamericana y la Universidad del Claustro de Sor Juana.