Importante que el talento mexicano sea más global: Haghenbeck

  • Francisco Haghenbeck habló sobre El diablero, serie de TV basada en su libro El diablo me obligó 
  • “Cualquier historia que actualmente se escriba será tocada por la violencia” 

 

Claudia Peralta Vázquez

 

Haghenbeck es novelista y guionista

Xalapa, Ver., 12 de junio de 2019.- Para Francisco Haghenbeck, novelista mexicano y guionista de cómics, “ver a tus personajes en carne y hueso es uno de los gustos más grandes para un escritor”, a propósito de El diablero, serie de Netflix adaptada de su libro El diablo me obligó.

Al hablar del lanzamiento de las dos temporadas, en las que se rinde tributo a la cultura prehispánica y la Iglesia católica deja al descubierto su relación con la mafia –pues se ve involucrada con eventos policiacos y satánicos–, dijo que es resultado de su gusto por la novela negra y lo paranormal, cuyo abordaje no es tan común en México.

Tras su participación en la Feria Internacional del Libro Universitario (FILU) 2019, comentó sobre este trabajo que derivó en que su libro se tradujera a varios idiomas extranjeros.

¿Cómo se dio la adaptación de El diablo me obligó a la serie El diablero?

El diablero es una adaptación de El diablo me obligó, un trabajo que inició hace seis años, desde el primer acercamiento por parte de la productora española Morena Films.

José Manuel Cravioto y Pedro Urión, director y productor, respectivamente, lo vendieron a Netflix y se hizo la producción con Horacio García Rojas. Es una serie que ha tenido mucho éxito y buena recepción, sólo adaptaron la historia a mi libro.

¿Qué significó esto para su trayectoria?

Creo que todos los escritores tenemos el sueño de ver nuestra obra y personajes en alguna pantalla personificados por actores; para mí fue un gusto y un placer ver la serie basada en una de mis novelas, ver personajes en carne y hueso.

¿En qué se basa el relato de El diablo me obligó?

Después de escribir varias novelas de corte histórico y de novela negra, decidí hacer un libro más libre de lo que me gusta, la novela negra de terror con temas paranormales, que no es un tema muy común en México, aparte de Bernardo Esquinca y Alberto Chimal, pocos lo están haciendo.

Fue un juego que tuve con Edgar Clement, creador de cómics, sobre lo que pasaría si hubiera mercenarios y chamanes que agarran diablos para ponerlos a pelear entre ellos como si fueran perros de pelea.

Con esta idea desarrollé todo este universo de El diablero, que ya ha crecido a serie y a cómic, a libros, cuentos y novelas y se está creando toda una marca.

Con el éxito de la serie se publicó el libro en varios idiomas, acabo de recibir la versión en serbio, es muy raro verlo con una portada muy extraña.

Más allá del gusto de ver tus letras en otros idiomas, creo que es importante que el talento mexicano se vuelva más global, que la literatura de México se empiece a leer, para lo cual no necesitamos ser tan localistas.

Creo que ésa es una gran virtud que poco a poco será mejorada hasta lograr ser más leídos.

¿Tiene otras ideas dentro de la novela negra?

Ahora estoy escribiendo sobre la violencia, más que de narcotráfico sobre la corrupción, pues ésta no va a terminar hoy en día, está muy enraizada en México.

Estoy escribiendo una novela que se llama Morir matando, trata de un sicario, esperemos que salga en 2020.

A través de la literatura negra hay que hablar de lo que está pasando porque diariamente hay 80 asesinatos, no podemos esconder eso, sería deshonesto para la gente que ha perdido algún familiar, amigo o conocido.

Estamos hablando de que cualquier historia que escribas será tocada por esa violencia, porque saliendo de tu casa te asaltan, te paran en un retén, nos sucede a todos.

Es una realidad que por desgracia vivimos y hay que hablar de ella para entenderla y tocarla.