La figura del padre en la Literatura Clásica Griega (III)

“Edipo Rey”

 

Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez

 

En el mundo griego los mitos, leyendas, tragedias, anécdotas, tradiciones, fueron el germen principal donde los grandes poetas y filósofos se nutrieron para narrarnos historias que con el paso de los siglos se convirtieron en obras referentes e influyentes de la literatura universal. Los estudios literarios nos enseñan que la tragedia como género literario tiene sus orígenes en tres maestros universales como lo son: Esquilo, Sófocles y Eurípides. En esta ocasión nos detendremos en conocer una de las tragedias más famosas del teatro clásico griego escrita por Sófocles bajo el título: “Edipo Rey.”

Esta tragedia ha sido motivo de controversias, estudios, sobre ella escribió Aristóteles, Nietzsche le dedicó varias páginas en su obra: “El origen de la tragedia”, Freud en sus estudios psicoanalíticos creó el famoso “complejo de Edipo” partiendo de la historia de esta obra trágica, en general, Edipo Rey representa el pináculo del teatro griego, la lectura puede tener enormes variedad de interpretaciones, algunos de los temas que surgen son los tabúes familiares, el parricidio, el incesto, la libre voluntad, el destino dirigido por el hombre o las deidades, entre otros, pero es indudable que la sola historia provoca sentimientos encontrados, pasiones, polémicas y debates.

Cuando iniciamos la lectura, Edipo ya es Rey de Tebas y está casado con Yocasta, de esta unión nacieron cuatro hijos, dos hombres y dos mujeres. Yocasta se casó con Edipo días después de la muerte de su esposo Layo, quien fue asesinado por un desconocido. En la ciudad de Tebas estaban sufriendo la epidemia de la peste, al Rey Edipo preocupado por esta terrible situación le dijeron que la epidemia no se iría hasta que no castigaran y vengaran el crimen del asesinado Rey Layo, Edipo señaló que ya tenía muchos años de esa muerte y que nunca se conocieron y ubicaron a los culpables.

En este ambiente de incertidumbres e investigaciones sobre los responsables del crimen, aparece un personaje muy conocido llamado Tiresias, este emblemático sabio es nombrado en la Odisea de Homero e incluso intenta ayudar a Odiseo para su regreso a casa. Tiresias tenía la virtud de ser vidente, cuando se presentó con el Rey Edipo le dijo que el responsable de la muerte del Rey Layo había sido él mismo, Edipo enfureció, lo corrió, pero Tiresias dejó bien sembrada la duda en Edipo, lo primero que pensó fue en un plan entre Tiresias y su cuñado Creón para derrocarlo del poder y así Creón ocupara el trono por ser príncipe y hermano de Yocasta.

Cuando Edipo se encuentra discutiendo con Creón acusándolo de traidor, aparece Yocasta, una vez que Creón abandonó el palacio de Rey, Yocasta le pidió a su esposo le aclarara el motivo del fuerte conflicto que tenía con su hermano, Edipo le dijo que Creón a través de Tiresias lo acusaba de ser el causante de la muerte de Layo, Yocasta le dijo a su esposo que no se preocupara, que esos presagios de los videntes son falsos, y aquí es cuando por primera vez Yocasta le platica a Edipo que años atrás cuando recién se casó con Layo, a este le vaticinaron que si tenía un hijo ese hijo le causaría la muerte, por lo tanto, Yocasta añadió que el presagio no se cumplió y comprueba que las vaticinios de los adivinos son falsos, porque estaba demostrado que a Layo lo habían asesinado unos forajidos.

Yocasta ira más allá, le contó a Edipo que cuando tuvo su único hijo con Layo, decidieron hacer lo siguiente: “Y el hijo que tuvimos, no bien había cumplido tres días, cuando Layo mandó que lo arrojaran a una montaña desierta tras haberle ensartado los pies con un garfio de hierro. Te vas ya dando cuenta que mal quedó el Oráculo de Apolo: ni el niño fue asesino de su padre, ni Layo; cual temía horrorosamente, fue matado por mano de su hijo. ¡Así de cierto son los oráculos! Luego en nada los tengas, que cuando un dios necesita que algo se realice, él mismo lo revela sin tardanza.

Al momento que Yocasta le describía el lugar donde había muerto Layo, Edipo ponía una cara de espanto y temor, porque sabía que el lugar descrito y la forma en que murió el Rey y sus acompañantes eran muy parecidas a un hecho que él vivió donde por un altercado asesinó a varios hombres, la historia continua y aparecerán otros personajes que serán testigos directos donde narrarán que el recién nacido hijo de Layo y Yocasta no fue tirado a la montaña, el niño fue salvado y criado por el Rey de Corinto llamado Pólibo, y este le puso de nombre Edipo que significa “pies hinchados”.

Hasta esta parte de la tragedia claramente se percibe que Edipo inconscientemente asesinó a su padre, que vivía como esposo con su madre, y había tenido con la mujer que le dio la vida cuatro hijos que al mismo tiempo podían ser considerados sus hermanos, ¡que tragedia!, ¡que dolor!, Yocasta no soportó la desgracia y se suicidó, Edipo se lastimó sus ojos hasta quedar ciego, sabía que era víctima del destino, que los hijos que tuvo con su madre-esposa serían desgraciados toda su vida, Edipo quería la muerte o el destierro, le pidió a su cuñado Creón que lo ayudará a irse a una tierra donde nadie lo conociera y que se hiciera cargo de sus pequeñas hijas, suplicándole por última vez que le permitiera ver a sus niñas y poder despedirse de ellas:

“¡Hay mis dos infortunadas hijas…jamás los panes comieron sin que yo en la mesa junto a ellas estuviera, que tenían a gloria y dicha comer del mismo plato la parte que les dejaba yo… ¡Cuídalas, ámalas, defiéndelas! Ultimo favor pido: deja que yo las toque con mis manos, deja que por vez final las acaricie y qué llore sobre ellas por nuestros infortunios.

Llega Creón trayendo a las dos niñas. Y, ahora a vosotras, hijas.

¡Si discreción ya por la edad tuvierais, qué cosas os diría! Y nada más: Impetrad de los dioses vivir en norma austera y moderada y tener un destino menos infausto que el de este padre que os dio mísera vida.”

La historia es terrible, los principales protagonistas hicieron hasta lo imposible para que el funesto presagio no se cumpliera, al final, se cumplió literalmente. ¿Será que ni siquiera tenemos el control terrenal de nuestros destinos? Si la respuesta es afirmativa entonces la tragedia es mayor, porque de por si nacemos con la tragedia ineludible de la muerte, y que todavía no tengamos libre albedrío en la tierra, si así fuera, ¿Cuál sería el sentido de nuestra inteligencia y consciencia?

 

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