Columnas

Juan Maldonado Pereda, político veracruzano de excepción

Benjamín Domínguez Olmos

* Rector, titular de la SEV, alcalde, secretario general del DDF
* Con apoyo de Fidel Castro, internacionalizó carnaval porteño
* Secretario del rector Javier Barros Sierra, en UNAM, en el 68
* Dip.Alfonso Ramírez Cuellar, presidente interino de Morena
* Javier Sicilia y familia LeBarón no hablaron con Olga Sánchez
* “Va a haber verdad y justicia para ellos, claro que sí”: Segob

 

Claro que es de Borges: -Dios les permite a los hombres soñar cosas que son ciertas… La tragedia de Paz: -Elogian al poeta que nadie lee; critican al político que habla por tevé… De Monsiváis: -Cuando todos nos pongamos de acuerdo sobre lo que es pecaminoso, ese día nadie llegará a dormir a su casa… (Froylán Flores Cancela)

 

El 26 de enero se cumplió el séptimo aniversario del fallecimiento de Juan Maldonado Pereda, un veracruzano de excepción y quien dejó gratos recuerdos a su paso por la administración pública.

Reconocido por propios y extraños como un “caballero de la política”, egresó de la carrera de Derecho de UNAM, donde fue profesor de la ENEP, Acatlán; así como secretario particular del rector Javier Barros Sierra, quien el 27 de octubre de 2010 recibiera en forma póstuma la Medalla Belisario Domínguez, del Senado de la República, en reconocimiento a su trayectoria profesional y en particular a la defensa de la autonomía universitaria.

El 30 de julio de 1968, tras de que efectivos del gobierno reprimieran a estudiantes que se refugiaban en las instalaciones de la Escuela Nacional Preparatoria de San Ildefonso, tras destruir con una bazuca la puerta del siglo XVIII del Colegio, aprehendieron a varios alumnos.

En respuesta, Barros Sierra izó la bandera nacional a media asta en la explanada de la Rectoría y pronunció un discurso en contra de la violación de la autonomía universitaria y por la libertad de los estudiantes.

Un día después, el 1 de agosto, el rector convocó y encabezó una de las marchas más importantes del Movimiento Estudiantil, cuando cerca de 80 mil personas marcharon por la Avenida de los Insurgentes y, junto a él, su leal secretario Maldonado Pereda.

Don Juan, a los postres de una comida, platicó al reportero una feliz anécdota de los años 50 y lo que derivó de ésta.

Degustaba un desayuno con un amigo en el café La Habana, ubicada desde su fundación en 1954 en la calle de Morelos en la colonia Juárez, muy cerca de las oficinas de la secretaría de Gobernación, cuando escuchó que, en la barra, dos personajes con acento extranjero conversaban y, el de mayor altura, el caribeño comentaba al sudamericano que con el dinero que tenía apenas alcanzaba para un expreso, por lo que deberían compartirlo.

Solícito, don Juan llamó al mesero y le pidió que le sirviera dos cafés y si pedían algo más que se lo agregara a su cuenta.

Tras degustar el aromático grano producido en tierras veracruzanas, agradecieron al servidor público jarocho la invitación y se retiraron.

En 1975, siendo don Juan alcalde de la cuatro veces heroica ciudad de Veracruz, quizo internacionalizar la fiesta de carnaval que anualmente se realiza en el primer puerto de México, y que ese año festejaba 50 años de haberse instituido.

Para ello, envió una carta al comandante Fidel Castro, quien había partido de la costa veracruzana, en Tuxpan, junto con otros 81 embarcados en el Granma, para iniciar en 1956 la Revolución que culminó con el derrocamiento del gobierno de Fulgencio Batista, donde le solicitaba que enviara una delegación artística para participar en “la fiesta más alegre de México”.

Le recordaba, en la misiva, que el firmante de la solicitud del ayuntamiento porteño era el mismo que, en ocasión de que llegó con el “Che” Guevara al café La Habana de la capital mexicana, le había completado con un peso para que disfrutaran de una taza del aromático producto de la rubiácea.

En respuesta, el legendario Comandante de la Revolución Cubana, envió al grupo musical más famoso en la isla “Los Van Van”, con una carta dirigida al alcalde de la Comuna, que el año pasado cumplió 500 años de haber sido constituida, en donde agradecía la invitación y le precisaba que ojalá con la presencia de “Los Van Van” se saldara el préstamo y los réditos que este hubiese generado en las dos décadas que habían transcurrido.

Copia de la carta-invitación de don Juan y la original suscrita por Fidel Castro, obran en poder de su esposa Ana María y sus hijos Fernando, Ana María, Juan y David Maldonado Hernández.

Don Juan, poseedor de sensibilidad política, creatividad y luz propia, nacido en el puerto jarocho, el próximo 11 de febrero cumpliría 86 años.

Se inició en la política partidista como dirigente juvenil en el DF (ahora Ciudad de México); fue miembro de la Comisión de Divulgación Ideológica y en 1965 secretario general auxiliar del CEN. En 1966 fue director nacional de Acción Cívica y Orientación Política; en 1968 secretario auxiliar de la Comisión Nacional Editorial y en 1981 presidente del Comité Directivo del PRI en el DF. Se desempeñó también como secretario general y rector de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco. En el periodo 1968-72 fungió como secretario particular del gobernador Rafael Murillo Vidal y en 1973-76 como presidente municipal de Veracruz.

Fue diputado federal en dos periodos: 1979-82 y 1985-88, en las LVI y LVIII Legislatura, en las que ocupó los cargos de: vicepresidente de la Comisión Permanente, secretario general de la Gran Comisión; comisionado propietario de la Cámara en la Comisión Electoral Federal; y coordinador de la diputación federal de Veracruz, entre otros.

Se desempeñó, también, como secretario general de Gobierno del Departamento del Distrito Federal; y subsecretario de Gobierno del estado de Veracruz.

Su último puesto público, donde dejó prueba de su capacidad académica y administrativa, fue el de secretario de Educación y Cultura con el gobernador Miguel Alemán Velasco. Sus textos epistolares, públicos y privados, dan cuenta de la vasta cultura atesorada desde sus años juveniles y enriquecida a lo largo de su prolífica vida.

Comentarios a vuela pluma

El diputado federal Alfonso Ramírez Cuellar fue elegido este domingo 26, en el VI Congreso Nacional Extraordinario de Morena, como como presidente provisional del partido en el poder. Con él, también, Xóchitl Zagal, como secretaria de Organización; Ariadna Pico, de Finanzas; Cuauhtemoc Becerra González, de Comunicación; Pablo Salazar, de Formación; Edi Magarita Soriano, de Indígenas y Campesinos; Liliana Castro Muñoz, de Estudios y Proyecto de Nación; Gonzalo Machorro, de Producción; Martha García, de Mexicanos en el Exterior. Sólo quedó pendiente quien será titular de Diversidad Sexual. Los asistentes discutieron la situación del Comité Ejecutivo Nacional en funciones, así como de los comités estatales, en tanto que se buscará el método de elección para la renovación de dirigentes. Los trabajos del IV Congreso Nacional llegan en medio de serias diferencias. La presidenta del Consejo Nacional, Bertha Luján Uranga, aseguró que la ausencia de la secretaria general con funciones de presidenta, Yeidckol Polevnsky, es una mala señal para el partido. Yeidckol Polevnsky, secretaria general en funciones de presidenta de Morena, aseguró que únicamente el Comité Ejecutivo Nacional es el órgano que puede convocar a una renovación de la dirigencia nacional, por lo que el congreso de este domingo no tendrá validez. Ramírez Cuéllar estudió Antropología Social en la ENAH y es licenciado en Derecho por la UNAM. Se ha mantenido activo en la política desde 1975 en diversas organizaciones y partidos como El Barzón. En 1994 compitió por una senaduría del PRD, así en 1995 formó parte del CEN del PRD. Actualmente es presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados… El poeta Javier Sicilia e integrantes de la familia LeBarón rechazaron reunirse con el gabinete de seguridad, que encabezó la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, pues dijeron, “no tiene nada que ver con nuestra agenda”. Los integrantes de la Caminata por la Verdad, la Paz y la Justicia que efectuaron una marcha desde el estado de Morelos entregaron al gabinete de seguridad una agenda de mecanismos extraordinarios de verdad, justicia y reparación del daño que piden entreguen al Ejecutivo federal. “Se entregaron los documentos en un sobre cerrado diciendo que es una agenda que debe retomar el presidente de la República (Andrés Manuel López Obrador), que no es una agenda que le corresponda al gabinete de seguridad”, explicó Jacobo Dayán, integrante del grupo de manifestantes. “Que la agenda de justicia y paz no es una agenda de policías y militares. Se entregaron los documentos y se entregó la cuarta carta abierta al presidente que leyó Javier Sicilia en este templete del Zócalo”, añadió.Al término de la reunión, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero hizo una pequeña declaración en la que aseguró que los integrantes de la caminata se mostraron colaborativos y con ánimos de participar en la paz y en la justicia. Cuestionada al respecto de si habrá más reuniones con las familias aseguró “va a haber cuantas reuniones sean necesarias”. “Va a haber verdad y justicia para ellos, claro que sí”, puntualizó.

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En portada: Alfonso Ramírez, Fidel Castro, Juan Maldonado, Javier Sicilia

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