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El servicio maxilofacial no se rinde ante las adversidades: Dr. Sánchez Acuña

  • Tribuna de La Habana se acercó a los servicios de Cirugía Maxilofacial del capitalino hospital universitario General Calixto García

Nayaren Rodríguez Socarrás

 

La Habana, Cuba.- “Son cuestiones de detalles, pero también de recursos”, destaca el Dr. Juan Guillermo Sánchez Acuña, jefe del servicio Cirugía Maxilofacial del hospital universitario General Calixto García (Foto Alejandro Basulto)

La Habana, Cuba.- Manejar el trauma, las deformidades dento, maxilofaciales y tumores en estas áreas, y hacerlo con la calidad requerida en los momentos actuales, con buenas planificaciones quirúrgicas, que no se observen las heridas, y si lo hacen que sea de la manera más curiosa posible, son las metas principales de los trabajadores del servicio de Cirugía Maxilofacial del capitalino hospital universitario General Calixto García.

“Se maneja la lesión inicial y se reconstruye para que el paciente tenga un aspecto estético y funcional agradable”, aclara el jefe de este colectivo, el Dr. Juan Guillermo Sánchez Acuña, quien es además uno de los profesionales más destacados dentro de la especialidad en todo el país.

Proveniente de un pueblo costero en Manzanillo, provincia de Granma, Sánchez agradece las oportunidades educacionales de la Revolución pues “aun quienes viven en lo más intrínseco de Cuba, tienen posibilidades de estudiar como todos los demás”.

Desde su formación estomatológica, se interesó por la Oncología pues tuvo la amarga experiencia de que su padre muriera de cáncer de pulmón y “una de las rotaciones es en el área de la patología de cabeza y cuello; al final me incliné mucho por la parte quirúrgica”.

Asimismo, La Habana fue un pilar en su vida antes de comenzar a trabajar en el Calixto en el año 2000. En la rotación de tercer año de la especialidad de Cirugía Maxilofacial fue al hospital clínico quirúrgico Hermanos Ameijeiras para absorber los conocimientos en la rotación de cirugía ortognática y el de oncología de cabeza y cuello lo recibió en el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología (INOR).

En la capital también realizó el examen nacional de la especialidad, cuyo presidente de tribunal fue el profesor Antonio Fernández Mirabal, obteniendo los resultados que le dieron la oportunidad de estudiar un diplomado de Cirugía de Cabeza y Cuello en el INOR durante dos años.

“Conté con excelentes profesores y al concluir mis estudios me dispuse a operar los primeros casos de tumores cabeza y cuello en el hospital Celia Sánchez de Manzanillo; este servicio no se realizaba anteriormente en la provincia de Granma y se abre una sala con 10 camas, recibiendo reconocimiento por las autoridades del Partido, el Poder Popular y Salud Pública.

La Habana, Cuba.- Los residentes del servicio maxilofacial del hospital universitario General Calixto García se preocupan por la calidad de las cirugías (Foto Alejandro Basulto)

El trabajo constante y el deseo por continuar desarrollando una mejor asistencia médica lo condujeron a participar en eventos nacionales e internacionales y exponer varios proyectos de trascendencia para la calidad del servicio y la mejora de las cirugías en el país. Reconocido por sus compañeros y querido por sus pacientes, a Guillermo se le propuso laborar en La Habana y “aproveché la oportunidad pues quienes conocen el Calixto García saben que todos los días abre sus puertas para dar tratamiento a diferentes enfermedades; hay mucha población que viene de cualquier parte del país buscando soluciones, y además existe un gremio académico muy importante y muy capaz, servicio de mucha altura”.

De acuerdo con el doctor, la cantidad y la variedad de casos constituyen un reto, en especial, los provenientes del área de Neurocirugía del propio centro médico, donde la mayoría de los pacientes con traumatismo neuroquirúrgico tiene también traumas faciales que exigen aptitud y preparación, “luego de una amplia labor de los servicios de terapia intensiva e intermedia y de neurocirugía, corresponde a nuestro servicio tratar el trauma y las secuelas traumáticas”.

Sin embargo, no es secreto para nadie que el sistema de salud cubano ha sufrido los embates de diferentes acontecimientos como el Período Especial y el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.

-¿Cuáles han sido sus experiencias a raíz de estas complejas situaciones?

-Cuba ha quedado aislada y ha sido víctima de políticas muy duras. Ante la adversidad de los años 90, opté, por ejemplo, por mantenerme siempre de guardia y así garanticé la electricidad necesaria para estudiar.

“Pasar de la bonanza a una situación donde no existían recursos como las suturas nos obligó a ahorrar, reciclar e inventar para no abandonar los estándares de máxima calidad en la atención médica. Utilizábamos mucho el alambre o la fijación rígida en las cirugías, cuando faltaba eran más largas y las reconstrucciones más complicadas.

“Hoy nuestro hospital cuenta con recursos del primer mundo, pero nos acompañan también las innovaciones y lo que aprendimos con la escasez del Período Especial, cuando se demostró el verdadero valor de los profesionales cubanos, pues en medio de situaciones donde no había, respondieron por la vida de los enfermos”.

Las vivencias pasadas sirven para educar a los actuales residentes procedentes de varios países de América Latina, África y el Caribe. “Allá no todos tienen al alcance un servicio óptimo. Nos toca como profesores enseñarles lo actualizado y las variantes y métodos que se pueden usar ante el déficit de recursos”.

Maxilofacial y bloqueo

La Habana, Cuba.- Pedro Jesús Mirabal Núñez, vecino del Consejo Popular Managua en Arroyo Naranjo, ha sido víctima del bloqueo impuesto a Cuba. Para poder reconstruir su región nasal, hay que crear en el país o pedirles a terceros que compren un expansor de piel, pues los mismos se venden en el mercado occidental al que Cuba no tiene acceso (Foto Alejandro Basulto)

Juan Guillermo Sánchez ha podido constatar los avances en algunas naciones en materia de salud gracias a las tecnologías de excelencia. “Cuando comparas te das cuenta lo cruel que ha sido el bloqueo pues nuestros pacientes hubiesen podido disfrutar de estas prestaciones que humanizan el trabajo”.

Cuando existe un tumor, debe resecarse, pero a la vez reconstruir de forma inmediata. El equipamiento es importante, ejemplo las sierras, hoy son muy exactas y precisas, antes “lo hacíamos con sierra Gigli, rudimentarias, como seguetas, pues se nos negaba la oportunidad de emplear las de marca Stryker; hoy tenemos las últimas gracias a donaciones de amigos, lo que nos permite hacer cirugías con calidad y buen resultado estético y funcional.

“Las suturas para las anastomosis también son extremadamente caras y el mercado que la domina es el americano, sino existiera una política tan cruel hacia nosotros, esto fuera muy diferente”, expone el doctor, siempre aclarando que prevalece el deseo de trabajar y el ingenio hasta alcanzar buenos resultados y la satisfacción del paciente.

El Ministerio de Salud Pública ha realizado algunas compras de equipamiento moderno y gracias a la colaboración de otros países hemos adquirido otras tecnologías, pero son insuficientes y hay que ahorrarlas al máximo.

A la par, las dificultades para el intercambio académico producto del bloqueo se intentan menguar con el desarrollo, desde el interior de la Isla, de la especialidad. “La cirugía microvascular y protocolos de reconstrucciones en otras áreas médicas como la Ortopedia, la Otorrinolaringología y la Cirugía Plástica, son hacia donde van encaminados los esfuerzos”.

(Publicado en Tribuna de La Habana, Cuba, el 02 04 20)

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