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Mi mero mole

Héctor Herrera Argüelles

 

“Nunca confundas mi silencio con ignorancia, mi calma con aceptación o mi amabilidad con debilidad. La compasión y la tolerancia, no son señales de debilidad sino de fortaleza”: Dalai Lama

 

No es sorpresivo que, en medio de la peor pandemia registrada en el planeta en los últimos cien años, los políticos de todos los colores y partidos, se encuentren más preocupados por las elecciones del 2021 que, por mitigar los efectos del COVID-19. Ya están en campaña. Les vale madres el virus. Están más interesados en señalar culpas y culpables.

A 348 días de la jornada electoral, se ubican dos bandos en confrontación. EL BOA integrado por el PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano, y el Bloque 4T conformado por Morena, PT y Partido Verde. En esta coyuntura el BOA ya ha iniciado su ataque pre-electoral con el manejo de una campaña de señalamientos a la administración de la 4T y con marchas móviles por las calles de algunas ciudades del país.

Al respecto, el Presidente López Obrador asegura estar acostumbrado a las manifestaciones y reconoce que son su mero mole. Nadie en la oposición ni siquiera quienes quedan en el desmantelado PRD que surgió literalmente de las calles, conocen las motivaciones y los entretelones de las movilizaciones. López Obrador es maestro en la materia. Dice el Ejecutivo que “tenemos que aceptar que habrá resistencias y es legítima, es parte de la democracia”. En efecto, a nadie debe sorprender que la oposición se organice y actúe.

En esta pre-campaña, López Obrador se ubica a la baja en las encuestas, sin embargo, mantiene un nivel de aprobación del 50 por ciento, en medio de una crisis planetaria que a todo gobernante está llevando al cadalso. Nadie se salva.

Morena es una incógnita. Es como un embrión que no termina de nacer. Un feto a la deriva que, debe consolidarse para fortalecer el proyecto político de la 4T.

El BOA tiene muchos intereses contrapuestos salvo regresar al poder, sin embargo, tiene el apoyo del sector empresarial y de grupos civiles críticos a la gestión presidencial.

No es sorpresa que en esta coyuntura el Primer Mandatario lance una sentencia:

“Están conmigo o contra mí”. Lo acusan de radicalizarse, pero no se engañen. López Obrador siempre ha sido radical, desde que tomaba pozos petroleros en Tabasco, y eso de sobra lo saben sus adversarios.

Y en efecto, hasta el momento la coyuntura está como “anillo al dedo” para el Presidente. Manejar la confrontación es su “mero mole”.

De la libreta
a) Miguel Ángel Osorio Chong, Jesús Ortega, Gustavo Madero y Clemente Castañeda son algunos de los operadores que están trabajando para consolidar el BOA y enfrentar al Bloque 4T de cara a las elecciones del 2021.

b) Dicen en el Palacio de Covián que fueron los errores de Mónica Maccise los que provocaron su salida de Conapred. La gota que derramó el vaso fue el foro virtual para el que no buscó consensos.

c) Se avecina la noche de los cuchillos largos en la 4T. Primera gran baja: la Dra. Assa Cristina Laurell.

 

@HectorHerrera AR

hherrera001@yahoo.com.mx

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