México

Pensiones para los trabajadores

Manuel Zepeda Ramos

 

Dicen los que saben que el régimen de pensiones para los trabajadores en México no se revisaba desde 1997.

El mismo jueves en que por mayoría calificada y con una muestra de acción democrática que enorgullece se completaron en el pleno de la cámara de diputados a los consejeros electorales que habrán de enfrentar al arbitraje más complicado de este sexenio, durante la mañanera sucedió otro acto democrático y ciudadano que a más de uno nos entusiasma y nos da esperanza para pensar en el futuro con optimismo.

Sobre una mesa y con la participación del presidente, los líderes de las cámaras de diputados y senadores, el representante de la Confederación de los trabajadores de México, el representante del consejo coordinador empresarial que aglutina a las pequeñas y medianas empresas del país que dan empleo -o daban- a más del 70% de los trabajadores que operan -u operaban- en México, además del secretario de hacienda, el director general del IMSS y otros miembros del gabinete; sobre una mesa, digo, el día que la Comisión Nacional del Sistema del Ahorro para el Retiro, la CONSAR, cumplía 26 años de existencia, firmaron un acuerdo para revisar y cambiar el régimen de pensiones para los trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social, como el inicio de un golpe de timón a un cambio por el bienestar de los trabajadores de nuestro país.

Confieso que no pude esconder mi asombro. Punto fundamental a favor del trabajo formal. Una buena noticia, por supuesto.

Pero también me acordé de varias películas de la época de oro del cine nacional en donde la mujer abnegada y llena de hijos, madreada un día sí y otro también por un padre “trabajador y responsable” que cuando llega el día de las madres “la saca” a comer con los “chilpayates” a cuestas y la “abnegada” madre llora de emoción después de haber recibido “su lavadora” para seguirse jodiendo  en “las chingas” del hogar.

Lo siento.

No puedo aceptar que nuestro país sea el único del Mundo que no ha pensado en poner dinero en el rescate temporal de las empresas para que no corran a sus trabajadores y puedan llevar comida a sus casas y a sus familias, so pena de caer en la pobreza…como ya está sucediendo: Inegi nos acaba de decir que el 92% de las empresas mexicanas no tienen apoyo para salir de la crisis económica. No lo puedo aceptar porque las buenas finanzas macroeconómicas de un pasado neoliberal como hoy se dice nos ha permitido obtener posibilidades de empréstitos superiores a los 60 mil millones de dólares para emergencias a bajos intereses como la que ahora la Pandemia nos regala.

Y la autoridad se resiste a hacerlo ante el señalamiento del Mundo entero que nos observa, sin saber, tal vez, que un poco de ese capital en disposición ayudaría a detener momentáneamente la tragedia del empleo, como lo hace el planeta entero.

Es el consejo coordinador empresarial quien propone que sus representados carguen con una de las responsabilidades en la puesta del dinero -compromiso nada fácil-,  para el mejoramiento de las pensiones, sin tener siquiera “la lavadora” consigo.

Creo que es una cachetada con guante blanco, bien puesta y merecida, de un gremio empresarial que acepta el reto porque le apuesta a México y a sus empleados, a pesar de ser neoliberales peluqueros, restauranteros, changarreros, vulcanizadores o taqueros.

Es una propuesta, que si bien entraría en funciones después del 2022, reduciría el tiempo de jubilación a 15 años de labores respetando la edad de retiro a los 60 años, modificaría el actual esquema para que los mexicanos aumenten su pensión hasta en un 40% sin afectar sus ingresos, la aportación de los trabajadores se mantendría como hasta ahora, entre otras propuestas. Suena bien en medio de tanta calamidad y malas noticias.

Esperemos la propuesta terminada y la analizaremos.

Bien por el consejo coordinador empresarial que da muestras de su preocupación por los trabajadores de México. Bien por lo que puede ser otro esfuerzo democrático de conjunto, como debería ser la buena marcha nacional: bienestar para todos y no para unos cuantos. Hoy, nuestro país no está para especular con el futuro electoral inmediato. Hoy, el tema es vivir y comer. De ese tamaño.

Mientras:

¡QUÉDATE EN CASA!

Si sales, matas.

Si sales, mueres.

Y si sales, con CUBREBOCAS y SANA DISTANCIA. No lo olvides.

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