Columnas

La última misión de San Rafael Guízar y Valencia

Pbro. José Manuel Suazo Reyes

San Rafael Guízar y Valencia

Con ocasión del centenario de la llegada de San Rafael Guízar Valencia a tierras veracruzanas, a partir de este sábado 29 de agosto de 2020, a través de las redes sociales de la Arquidiócesis de Xalapa se estará transmitiendo la radionovela, LA ÚLTIMA MISIÓN que presenta la vida y obra de San Rafael Guízar Valencia. La historia está basada en el libro “Rafael Guízar a su órdenes” de padre Joaquín Antonio Peñalosa.

Mons. Guízar Valencia nació en Cotija Michoacán, el 26 de abril de 1878 y predicó misiones en el sur de los Estados Unidos, Guatemala, Colombia y Cuba. Cuando se encontraba en ese país, en agosto de 1919 fue nombrado obispo de Veracruz. Su consagración se llevó a cabo en la ciudad de la Habana el 30 de noviembre de 1919. En enero de 1920 fue cuando tomó posesión de su Diócesis.

Además de las misiones, Mons. Guízar Valencia se distinguió por un gran amor los pobres; En sus misiones solía inculcar una devoción profunda a la santa Eucaristía y a la santísima Virgen María; enseñaba personalmente el catecismo, pasaba muchas horas en el confesionario.  Una preocupación constante de Mons. Guízar era también la formación de los sacerdotes, pedía que sus colaboradores fueran santos y sabios. De ahí que al seminario lo quisiera como a la niña de sus ojos y se preocupara por mantenerlo siempre activo, aun cuando tuviese que conservarlo de forma oculta e itinerante.

Mons. Rafael Guízar Valencia murió el 6 de junio de 1938. Sus restos mortales son venerados en la catedral de Xalapa. Fue declarado santo, el 15 de octubre de 2006 por el Papa Benedicto XVI.

LA ÚLTIMA MISIÓN contiene 50 capítulos y se difundirá un capítulo cada noche.  Esta radionovela nos dará la posibilidad de acercarnos a la vida y obras de un hombre santo; a través de las narraciones conoceremos las preocupaciones de un pastor y nos introduciremos en el corazón del quinto obispo de Veracruz.

La radionovela nos ayudará a entender que la santidad se va viviendo en lo cotidiano, en la fidelidad al evangelio y en la relación frecuente con Jesús Eucaristía; nos permitirá reconocer que la vida cristiana se expresa también en el compromiso con los más pobres, para llevarles el consuelo, aliviar sus dolores y cargar con ellos la cruz del sufrimiento.

La ÚLTIMA MISIÓN  será también una oportunidad para alentar nuestra esperanza en estos tiempos obscurecidos por las diferentes crisis estamos viviendo. Dios nunca abandona a sus fieles; el bien triunfará sobre la maldad.