Columnas

El amor en la Literatura Hispanoamericana en el siglo XIX (II)

Cecilia Valdés

 

Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez

 

Cirilo Villaverde

La bella Isla de Cuba ha sido prodigiosa en su producción artística, en el terreno literario nos encontramos con enormes figuras como la de Alejo Carpentier quien fue el primer escritor latinoamericano en recibir el Premio Cervantes de Literatura, y junto a él tenemos los nombres de Dulce María Loynaz, Guillermo Cabrera Infante, José Lezama Lima, Reinaldo Arenas, Leonardo Padura, todos ellos extraordinarios escritores del siglo XX, no obstante, la historia de la literatura cubana puede presentarnos a otros insignes escritores o mejor dicho a los fundadores y pilares de la literatura cubana entre los que se encuentran José María Heredia, Cirilo Villaverde, José Martí, y en este mes dedicado al amor y la amistad viajaremos hasta el siglo XIX para revivir la historia de amor y tragedia de Cecilia Valdés.

Cecilia Valdés es una novela escrita por Cirilo Villaverde y considerada la primera novela cubana, la obra se publicó principalmente en dos partes, la primera data de 1839 y cuarenta años después (1879) salió publicada la segunda parte que en su conjunto integra un voluminoso tomo final de cuatro partes. Desde que se empieza la lectura se percibe que estamos ante una novela río no sólo por lo voluminoso, sino por cómo van apareciendo tantos personajes y al final todos están relacionados con la trama e historia central. Cecilia Valdés es una novela costumbrista, romántica, el propio Cirilo Villaverde reconoce la influencia que tuvieron en él las obras de François René Chateaubriand considerado padre del romanticismo en la literatura francesa.

Toda la historia acontece en el periodo de 1812 a 1831, es importante recordar que en esos años casi todos los países latinoamericanos estaban luchando por su Independencia, en el caso cubano este proceso no se dio a la par, Cuba obtuvo su independencia de España hasta 1898 siendo el gran adalid independentista el poeta José Martí, sin embargo, el proceso ideológico y de ciertas luchas e intentos de Independencia no nacieron con Martí, antes de Martí hubo grandes hombres que lucharon por tener una Cuba libre, antiesclavista, y uno de ellos es precisamente Cirilo Villaverde, quien luchó por la liberación de Cuba desde la rebelión teórica y práctica, aquí conoceremos su aporte más importante tanto para la Independencia, como para la grandeza literaria de su patria y de nuestra lengua, porque Cecilia Valdés es una monumental novela.

Por lo antes comentado, tenemos claro que la novela se desarrolla en un ambiente colonialista, esto implica que la esclavitud era un derecho vigente en Cuba, para esos años la mezcla de razas fue enorme, pero invariablemente los que no tenían ningún derecho e incluso fueron tratados como “cosas” eran los esclavos, la mayoría de ellos provenían de África, empero, ni siquiera en el proceso de la mezcla de razas donde algunos hijos nacían con la piel blanca, estos por el sólo hecho de ser hijos de una persona de color negro no poseían los mismo derechos que los españoles o criollos, tal es el caso de Cecilia Valdés, quien es una joven hermosa, de piel apiñonada, pero su madre era de color negro y por si algo faltara Cecilia fue hija ilegítima.

Escultura en bronce de Cecilia Valdés, eregida frente a la Iglesia del Santo Ángel Custodio, en La Habana, Cuba.

La hermosura de Cecilia desde un inicio es deslumbrante y cautivante, Cirilo Villaverde no exagera al describir la belleza de la mujer cubana, realmente son bellas, prefiero el superlativo bellísimas. El padre de Cecilia es un hombre rico, influyente, de origen español, su riqueza la ha logrado por la trata de negros, tan sólo este personaje tiene a su servicio trescientos esclavos que trabajan en sus ingenios azucareros, en sus casas, haciendas, etc. cuando Cecilia nació por supuesto que su padre no la reconoció, él es un hombre casado y reconocer a Cecilia representaría una ruptura familiar y una enorme vergüenza social.

Como toda sociedad de doble moral, racista, elitista, el padre de Cecilia le negó a su hija el reconocimiento, pero para tranquilizar su consciencia le pasaba una mesada a la abuela de Cecilia, digo la abuela porque la madre de Cecilia se volvió loca a los pocos meses que su hija nació, la locura se produjo debido a que prácticamente le arrancaron a su hija para ocultarla una pequeña temporada en lo que las cosas se normalizaban, la madre de Cecilia nunca recuperará el juicio, la abuela es quien la educará, cuidará y siempre a escondidas el padre de la bella joven cumplirá con sus respectivas mesadas.

Conforme Cecilia fue creciendo su belleza imponía más y más, era una joven sincera, libre, con fuerte voluntad y carácter, nunca supo quién era su padre y creía que su madre estaba muerta. Aquí aparecerá otro personaje clave y central en la historia llamado Leonardo Gamboa, un joven apuesto, enamorado, consentido y engreído, no había cosa que el joven deseara y no obtuviera, su madre Rosita quien era esposa de Cándido Gamboa, consentía a su hijo al extremo que el joven podía castigar a un esclavo y casi matarlo y no recibía ningún regaño ni limitaciones por sus caprichos y veleidades.

Cecilia era la joven más codiciada y admirada por su belleza, Leonardo Gamboa empezó a cortejar a Cecilia, asistía a los bailes de gente de color negro, bailaba con Cecilia y hacía todo por conquistarla. Don Cándido Gamboa al tener una constante comunicación con la abuela de Cecilia, ya que según la historia Don Cándido le hacía el favor a un amigo y le entregaba una mesada a la abuela de Cecilia en nombre de su amigo para que a la joven no le faltara nada, al enterarse de las pretensiones de su hijo hizo todo lo posible por prohibir ese enamoramiento, pero aquí Cirilo Villaverde nos comparte una bella estrofa de una Canción Popular cubana que dice:

Querer estorbar el paso

A dos que se quieren bien,

Es echarle leña al fuego

y sentarse a verlo arder.”

La historia de amor entre Cecilia y Leonardo no la pudo detener nadie, en toda la Habana se rumoreaba que don Cándido Gamboa era el padre de la bella Cecilia, lo fuerte e intenso de la historia apenas inicia, y si bien la historia central de la novela es el amor entre estos jóvenes cubanos, Cirilo Villaverde aprovecha para realizar una fuerte crítica contra la esclavitud, el racismo, la barbarie, por ello el capítulo XI de la novela lo inicia con la siguiente estrofa del poeta José María Heredia:

De mi patria

Bajo el desnudo cielo

No pude resolverme a ser esclavo,

Ni consentir que todo en la natura

Fuese noble y feliz menos el hombre.”

Si Don Cándido Gamboa es padre de Cecilia, luego entonces, Cecilia es medio hermana de su gran amor Leonardo Gamboa. ¿Qué pasará?

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