Ciencia

Otra vez tecnología de la UNAM al espacio, ahora con nanosatélite K´OTO 

  • Estudiantes y profesores de la FI, campus Juriquilla, diseñaron componentes del equipo que será probado previamente en Japón
  • En la Estación Espacial Internacional se liberará el satélite que tomará fotografías del territorio mexicano
  • La UNAM se mantiene a la vanguardia espacial: Rafael Guadalupe Chávez Moreno, responsable técnico del proyecto

 

Rafael Guadalupe Chávez Moreno

A finales de este año, expertos de la Unidad de Alta Tecnología de la Facultad de Ingeniería en Juriquilla, Querétaro, probarán en Japón el nanosatélite K’OTO, cuyo objetivo es tomar fotografías del territorio nacional.

 Rafael Guadalupe Chávez Moreno, titular del proyecto, explicó que se trata de un satélite de 10x10x10 centímetros financiado por esta casa de estudios con apoyo de la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Querétaro.

 “Para nosotros concretar una misión, tenerlo físicamente, poderlo enviar al espacio y que empiece a operar es todo un reto; principalmente va a ser muy bueno para nuestra casa de estudios ya que la UNAM se pondrá otra vez a la vanguardia espacial”, comentó el investigador. 

El equipo registra un avance de aproximadamente 90 por ciento y es diseñado y fabricado por estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado de la UNAM, en colaboración con otras universidades queretanas.

“Lo que principalmente buscamos es que los chicos tuvieran la oportunidad de diseñar sus subsistemas y no solo se adquirieran para que los puedan probar en el espacio”, destacó Chávez Moreno.

Gran salto

El proyecto, cuyo nombre K’OTO se inspira del Otomí que significa chapulín o saltamontes, inició en 2018 cuando se planteó con el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología de Querétaro el diseño y desarrollo de un prototipo de nanosatélite.

“Con el nombre lo que queríamos dar como concepto es que, aunque sea un satélite pequeño, nos ayudará a dar ese gran salto para llegar a la parte espacial, de ahí el nombre de K’OTO”, explicó el doctor en Ingeniería Mecatrónica.

Chávez Moreno detalló que en 2019 los expertos universitarios obtuvieron apoyo de la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Querétaro para potencializar el área e impulsar la industria aeronáutica y aeroespacial, a fin de trabajar en el desarrollo formal del Cubesat, mejor conocido como nanosatélite por su tamaño.

El objetivo del equipo es la toma de fotografías del territorio mexicano en el espectro de luz visible, las cuales serán de baja y mediana resolución y podrían ser aprovechadas para ver en un espacio temporal corto cómo se comportan algunos fenómenos climáticos, además de que el equipo servirá como un demostrador de tecnología, destacó el responsable técnico del proyecto.

Además, se vincularon con empresas nacionales y latinoamericanas para la manufactura de algunos componentes como es el caso de la Agencia Espacial Civil Ecuatoriana y varios de los sistemas de adquisición de imágenes; la antena de banda S y el sistema de orientación fueron desarrollados por académicos y estudiantes en el Laboratorio Nacional de Ingeniería Espacial y Automotriz de la Facultad de Ingeniería de la UNAM.

Plan de acción

El investigador comentó que se tiene convenio con el Instituto Tecnológico de Kyushu (Kyutech), el cual realiza las pruebas de certificación de los equipos a la Agencia Espacial de Japón (JAXA, por sus siglas en inglés) y comparte los ideales de la UNAM como la formación de recursos humanos de alta calidad.

Esto incluye que estudiantes y profesores de la Universidad Nacional podrán presenciar las pruebas de certificación del equipo, para aprender cómo se hacen y, posteriormente, replicarlo en los laboratorios de la Unidad de Alta Tecnología, en Juriquilla.

“Ellos serán los encargados de realizar las revisiones finales, entregarlo a JAXA y enviarlo a la Estación Espacial Internacional”; con base en los resultados de las pruebas podría ser enviado al espacio a finales del 2021 o a principios de 2022.

En la Estación Espacial Internacional se liberará el equipo para que alcance una órbita baja, aproximadamente a 400 kilómetros de altura, y se espera que viaje alrededor de la Tierra a una velocidad de ocho kilómetros por segundo, precisó el científico.

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