Universidad

Orteuv conmemoró 40 aniversario de Cúcara y Mácara

  • Develaron una placa por los 40 años de la agresión a integrantes de la compañía teatral de esta casa de estudios  
  • “El teatro en Xalapa, el teatro en la Universidad, el teatro en México, ha sido una forma de denuncia y de activismo”: Rectora 
  • “Gracias a la UV por hacer memoria de este acto que no debemos dejar pasar”: Fernando de Ita 

Xalapa, Ver., 29 de junio de 2021.- La Universidad Veracruzana (UV), a través de su Organización Teatral (Orteuv), develó una placa para recordar que hace 40 años actores de la Infantería Teatral de esta casa de estudios fueron agredidos físicamente en plena representación de la obra Cúcara y Mácara, del dramaturgo Óscar Liera, para coartar la libertad de expresión. 

La noche del lunes 28 de junio, en la Sala Anexa de Tlaqná, Centro Cultural, actores de la Orteuv ofrecieron al público una lectura dramatizada de la obra Cúcara y Mácara, a manera de homenaje a sus compañeros actores que participaron en la puesta en escena la noche del 28 de junio de 1981, en el Teatro “Juan Ruiz de Alarcón” en Ciudad Universitaria de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). 

Al término de la lectura dramatizada, Sara Ladrón de Guevara, rectora de la UV, junto con Gerardo Luna, presidente de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem), y Fernando de Ita Álvarez Icaza, dramaturgo y crítico de teatro, develaron una placa que señala que hace 40 años los integrantes de la compañía teatral de esta casa de estudios fueron agredidos. 

Sara Ladrón de Guevara expresó que la lectura dramatizada de la obra teatral Cúcara y Mácara dio conciencia de lo absurdo de la violencia, de lo necesario y vital que es denunciar. 

Mencionó que la experiencia dolorosa registrada hace 40 años evidencia que el arte teatral tiene un acto poderoso, porque no sólo invita y propicia a la reflexión sino también genera emociones. 

“El teatro en Xalapa, el teatro en la Universidad, el teatro en México, ha sido una forma de denuncia y de activismo.” 

En tanto, Juana María Garza, actriz integrante de Orteuv, dijo que la obra menciona cómo la ficción se volvió poderosa y en todos ha quedado la impotencia y las preguntas ¿por qué la golpiza?, ¿por qué las heridas? 

“Sigue el dolor en el recuerdo. Revivimos cómo destrozaron ese espejo de realidad que no soportó una parte de la sociedad y así confirmamos, otra vez, que la realidad supera a la ficción.” 

Fernando de Ita Álvarez mencionó que la agresión perpetrada contra actores de la UV forma parte de la historia negra del teatro mexicano, es uno de los capítulos más infames. 

“Quizá esto nos enseñe que la tolerancia de todo tipo, ideológica, religiosa, política, amorosa, es la única salida para que no ocurran estas infamias, fue algo estremecedor porque no hubo consecuencias, pese a que se conocía que estaba preparándose un golpe de la ultraderecha del país; sin embargo, no pasó nada con la denuncia que se hizo después de esta golpiza tremenda.” 

La develación de la placa es un acto de valentía, de resistencia; es un acto que demuestra que el teatro no sólo es un divertimento, sino que es parte de la conciencia social. “Gracias a la UV por hacer memoria de este acto que no debemos dejar pasar”. 

A la lectura dramatizada también asistieron el secretario de Desarrollo Institucional, Octavio Ochoa Contreras; el director general del Área Académica de Artes, Miguel Flores Covarrubias; el director general de Difusión Cultura, Rafael Alcalá Hinojosa; el director general de Comunicación Universitaria, Raciel Martínez Gómez, y el director de la Orteuv, Luis Mario Moncada. 

Cúcara y Mácara, 40 años después 

La noche del 28 de junio de 1981, mientras la Infantería Teatral de la Universidad Veracruzana, dirigida por Enrique Pineda, presentaba Cúcara y Mácara, de Óscar Liera, en el Teatro “Juan Ruiz de Alarcón” en Ciudad Universitaria, decenas de jóvenes, armados con chacos y varillas, irrumpieron en la obra para golpear a los actores que estaban en escena. 

En el artículo “Parte del pasado inexorable”, autoría de Silvia Tomasa Rivera, publicado en la revista Nexos, se describe lo sucedido aquella noche: “Las personas que acudieron a ver la controvertida puesta en escena pensaron que los jóvenes agresores eran parte del elenco. Cuando oyeron los gritos y vieron la sangre regada por el escenario, el público, sin entender qué pasaba, entró en pánico, quiso huir, pero varios hombres en la puerta armados con pistolas impidieron el paso para facilitar la salida a los agresores”. 

Cúcara y Mácara se estrenó en Xalapa en diciembre de 1980 en la sala chica del Teatro del Estado. Siempre fue atacada por los feligreses de ultraderecha, bajo el argumento de que ofendía al Espíritu Santo y a la Virgen de Guadalupe. 

“La obra hace una clara crítica a los hombres que desde el púlpito ejercen el poder y que, por alguna razón, va de la mano de la corrupción, así lo reza el último texto de la obra, ‘No sé por qué la Iglesia y el Estado están separados si son la misma cosa’”, escribió Silvia Tomasa Rivera. 

Cuatro décadas después, integrantes de la Orteuv realizaron una lectura dramatizada de la obra, en memoria de los actores que participaron aquel 28 de junio de 1981 y para no dejar pasar ese acto atroz de violencia. 

Los actores participantes fueron: Samuel Contreras, Álvaro Martínez Maranto, Raúl Santamaría, Carlos Romano, Héctor Moraz, Carlos Ortega, Francisco Campos, Pablos Becerra, José Palacios, Miriam Cházaro, Juana María Garza. 

Dirigidos por Enrique Pineda, con la música original de René Baruch Maldonado, y bajo la producción ejecutiva de Yoruba Romero. 

Todo este equipo, así como los actores que ya fallecieron, recibieron ovaciones y fuertes aplausos por más de un minuto, mientras en la pantalla de fondo aparecía en letras rojas la frase “Libertad de expresión”. 

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