Columnas

Cumpleaños del arzobispo de Xalapa

Pbro. José Manuel Suazo Reyes

El próximo 13 de agosto de 2021, el arzobispo de Xalapa, Mons. Hipólito Reyes Larios, cumplirá 75 años de edad. En primer lugar, damos gracias a Dios y a sus padres por el don de la vida que le concedió. Y especialmente, porque dentro de los proyectos divinos, quiso llamarlo a la vocación sacerdotal para servir en la iglesia católica a miles de personas.

La Arquidiócesis de Xalapa da gloria a Dios por el don de la vida concedido a Mons. Hipólito y se siente muy agradecida y dichosa por su entrega y servicio pastoral, ejercido durante muchos años en esta circunscripción eclesiástica, primero como presbítero y luego como obispo.

Monseñor Hipólito Reyes Larios, nació el 13 de agosto de 1946 en Ciudad Mendoza, Veracruz. Es hijo de don Melitón Reyes Andrade y Dolores Larios Pastrana. Hizo sus estudios eclesiásticos en el Seminario Regional de Xalapa. Es licenciado en Teología Espiritual por la Universidad Pontificia Gregoriana y en Teología Moral por la Academia Pontificia Alfonsiana de Roma.

Fue ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1973, próximamente celebrará 48 años de sacerdote. El 15 de abril del año 2000 fue nombrado por el papa Juan Pablo II como primer obispo de la diócesis de Orizaba, por lo que el 13 de junio del 2000 recibió la ordenación episcopal, bajo el lema Spiritus Domini Super Nos (El Espíritu del Señor está sobre nosotros). El 10 de abril de 2007 el papa Benedicto XVI lo nombró Arzobispo de Xalapa. Tomó posesión de su arquidiócesis el 19 de junio del mismo año.

Al cumplir los 75 años, el Arzobispo de Xalapa alcanzará la edad canónica y debe presentar la renuncia de su oficio pastoral al obispo de Roma, como lo señala el Código de Derecho Canónico, en el capítulo II, arts. 1 y 2, canon 401 § 1: “Al Obispo diocesano que haya cumplido setenta y cinco años de edad se le ruega presente la renuncia de su oficio al Sumo Pontífice”.

Presentada la renuncia, tocará al Sumo Pontífice tomar la decisión de su aceptación. Por lo mismo, se desconoce cuanto tiempo se prolongará su servicio pastoral al frente de la Arquidiócesis. Eso lo definirá el Papa Francisco.

Desde su joven vida sacerdotal y en el ejercicio de su ministerio presbiteral y ahora episcopal se ha caracterizado por ser una persona cercana, amable, transparente, sencilla y muy directa. Basta escucharle en sus mensajes, su voz firme y clara revelan su autoridad moral y su experiencia de Dios. Es un hombre que cultiva el espíritu y dedica tiempo a la oración y a la escucha de la palabra de Dios para sacar fuerzas para su ministerio y contar siempre con el consejo divino. Su rostro revela serenidad y mucha confianza.

En el ejercicio de su cura pastoral los sacerdotes, religiosas, religiosos y laicos siempre tienen una solución oportuna y pertinente a sus problemáticas o inquietudes espirituales. Nuestro obispo es una persona que sabe escuchar atentamente a los demás y que sabe delegar y apoyarse en sus colaboradores.

El Espíritu Santo ha colmado a Mons. Hipólito con la gracia habitual para buscar siempre el bien del pueblo de Dios y de la Iglesia. Mons. Hipólito nunca ha olvidado que es Dios quien lo ha llamado gratuitamente a servir a la iglesia mediante el ministerio sacerdotal.  La gracia divina lo ha sostenido en su interior para anteponer la gloria de Dios a sus intereses personales.

Su testimonio y ejemplo para buscar el bien de la Iglesia en toda su labor cotidiana nos edifican. Don Hipólito se dona en el servicio al pueblo de Dios, pero también sabe hacer un alto en el frenesí de los trabajos pastorales. Desde luego, como obispo tiene claro que la prioridad de toda la Iglesia, y especialmente la arquidiócesis, es la evangelización. Él no tiene ni alberga en su corazón otra tarea que no sea llevar el Evangelio a los alejados.

Damos gracias a Dios por la vida y ministerio pastoral de don Hipólito Reyes Larios, arzobispo de Xalapa. Dios lo siga bendiciendo con múltiples dones y le recompense por su caridad pastoral.