Columnas

El PAN, más allá del relevo de Joaquín Guzmán

Arturo Reyes Isidoro

El horno panista ya no aguanta más. En cualquier momento la dirigencia nacional del PAN hará el anuncio de que valida la Comisión Organizadora Electoral designada el domingo por el Consejo Estatal, lo que será la voz de arranque para iniciar, con la expedición de la convocatoria respectiva, la renovación de la dirigencia estatal presidida ahora por Joaquín Guzmán Avilés.

Entre consejeros consultados por el columnista, se da por hecho que no hay duda de que el político de Tantoyuca será relevado en una elección de la militancia que deberá tener lugar el domingo 5 o el domingo 19 de diciembre próximo.

También, dicen estar seguros que el próximo presidente será el actual secretario general, Tito Delfín Cano, y la nueva secretaria general, la senadora Indira Rosales San Román. La planilla que encabezarán incluye a representantes de todas las corrientes.

El proceso de renovación, por encima de las diferencias partidistas entre quienes apoyan a Joaquín, de peso solo Julen Rementería del Puerto, Nora Jessica Lagunes Jáuregui y Víctor Serralde Martínez, y el resto (los contrarios a Guzmán Avilés desde la elección pasada, y ahora por lo menos la mitad de los que lo apoyaron entonces), se va a realizar, según mis fuentes, dentro de un espíritu de unidad y de respeto al actual dirigente.

Los panistas, que aseguran que van a ganar la elección 2 a 1, comentan que lo más importante para ellos es el proceso electoral de 2024 y que tienen muy claro que solo unidos van a sacar del poder a Morena. El padrón panista es de 24 mil militantes y en sus cuentas estiman que el grupo opositor tiene asegurados 13 mil votos, y que el grupo joaquinista alcanzará 6 mil, o cuando mucho 7 mil sufragios.

Así, me comentaron, les urge ya el cambio en la dirigencia para iniciar un trabajo que será intenso y cuyo objetivo central será reforzar su estructura en todo el estado, consolidarla y construir, desde ya, las candidaturas a los diversos cargos que estarán en disputa, pero, sobre todo, la de quien será su abanderado a la gubernatura.

Los informantes confirman que Joaquín trataba de retrasar la elección interna, la quería realizar hasta el próximo año, pero ante la presión que hicieron nombrando su propia comisión, intervino el Comité Ejecutivo Nacional, que urgió al actual presidente a iniciar los trabajos de renovación ya que de lo contrario lo harían ellos.

La Comisión Organizadora Electoral la integran cinco militantes. Joaquín pretendía que la integraran tres de los suyos y dos de la parte contraria. El CEN metió mano entonces: dejó a dos de cada parte (Eunice Reyes Ruiseco y Alejandro Salas Martínez, joaquinistas, y Karla Paola Magollán Cabrera y  Mizraim Eliigio Castelán Enríquez, disidentes) y asumió la presidencia en la persona de Rafael Palacios Silva.

En la sesión del domingo, por primera vez en la historia del PAN estatal, la mayoría de los consejeros no le aprobó al dirigente estatal las cuentas que presentó sobre el manejo de recursos que ha hecho ni un presupuesto que presentó, además de que él mismo retiró un informe de auditoría porque dijo que no estaba completo. Sin embargo, en el afán de unidad que traen, están de acuerdo en asegurarle como militante una candidatura para que sea diputado federal en 2024.

Campaña electoral interna, de todos modos, la va a haber. A Guzmán Avilés le hacen el señalamiento de que se entiende con el gobierno de Morena y que lo va a apoyar para tratar de que se mantenga en el cargo. Por lo pronto, esperan la resolución del CEN.

Nahle reivindica para Veracruz el Pico de Orizaba

¡Anda! La “veracruzanísima” secretaria de Energía, Norma Rocío Nahle García fue quien ayer salió a reivindicar para Veracruz el Pico de Orizaba y todavía se dio el lujo de compartir su “vista” con poblanos y tlaxcaltecas.

Mientras que en el palacio de gobierno mantuvieron su silencio ante el intento de atropello que hizo el INEGI de desconocer como veracruzano el Citlaltépetl y adjudicárselo a los vecinos de Puebla, la señora tuiteó: “Hermoso y majestuoso se levanta entre las montañas de mi querido Veracruz (subrayado mío), el Pico de Orizaba. #Citlaltepetl. Es de México y de los mexicanos… es tan grandioso que a la vista lo compartimos con los vecinos poblanos y tlaxcaltecas. #VeracruzMeLlenaDeOrgullo”. Su texto lo acompañó con una foto del volcán. De todos modos, previamente el INEGI ya había reculado y “devuelto” el Pico a Veracruz.

Por lo pronto, doña Norma Rocío pegó hit sencillo en su precampaña aspiratoria a la gubernatura del estado.

Lima y Huerta, los zancos del cuitlahuismo

No pudo ser más clara Waltraud Martínez Olvera, jefa de la Oficina de Programa de Gobierno. Dijo ayer que a mitad del sexenio cuitlahuista, de cara al Tercer Informe de Gobierno, destacan el saneamiento de las finanzas y, según ella, la reducción de los índices de pobreza.

Traducido, en pocas y sencillas palabras, no dijo otra más que los pilares que sostienen al gobierno al que sirve son el secretario de Finanzas y Planeación, José Luis Lima Franco, y el delegado federal de los programas sociales (de cuyos resultados se cuelgan) Manuel Huerta.

Waltraud estuvo a montar guardia de honor ante la estatua de Hidalgo en el parque Los Berros. Sin duda sabe lo que dice porque el armado del Informe está a su cargo (a propósito, su nombre es alemán, significa “fuerza extranjera”. Resulta que su señor padre vivió y trabajó en varios países extranjeros, donde nacieron sus hijos. A cada uno le puso un nombre propio del país en el que estaban y nacieron. Su hermano es Iván, subsecretario de Turismo).

Mediáticamente se los está comiendo vivos

¿Por curiosidad, notó usted ayer que las pocas flores de los maltratados jardines de Xalapa ya no estaban? Las mandó cortar, muy temprano, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, de visita en Xalapa. Más tarde, en conferencia de prensa, llenó de ellas al gobernador Cuitláhuac García Jiménez (el muchacho chicho de la película gacha), a Rocío Nahle García (la más bella y brillante estrella del firmamento… político) y al diputado federal Rafael Hernández Villalpando (un buen muchacho, aunque un poco extraviado, que merece que lo metan a “El juego del calamar”).

Qué tipo. En solo cuatro días, del domingo al miércoles, con una gran habilidad que solo le conocí a los priistas, se posicionó mediáticamente en la opinión pública gracias al buen manejo que sabe hacer de los medios informativos. Desde el domingo, cuando vino por primera vez al estado con el cargo que tiene, le robó totalmente los reflectores al cuitlahuismo y se echó a la bolsa a gran parte de los chicos de la prensa, lo mismo del sur, con quienes desayunó el sábado en Coatzacoalcos antes de iniciar actividades, que los de Xalapa, ayer a los que también invitó a desayunar sin limitación alguna.

Bateó todo y soltó rollo. Incluso, tal vez sin querer, pero queriendo, raspó a los de acá, aprovechando la indicación que le hizo el presidente al gobernador de que debe estar más cerca de la gente (leer “Prosa aprisa” de ayer).

Cuando le preguntaron si aspira a la gubernatura, dijo que “ese tema no está ahora en mi mente” y que está concentrado en su trabajo, en “venir… a atender a la gente, estar cerca de la gente, el presidente nos ha enseñado que la cercanía con la gente es lo más importante, atenderlos, venir al lugar, caminar las calles y eso es lo que estoy haciendo”. ¡Gulp!

Pretexto, buen pretexto, pues, tiene ya para venir y entrar y salir de Veracruz. Se agarra de lo que dijo el presidente, aunque, según él, es para “venir a socializar” los logros de la 4T y del trabajo que hace como presidente de la Cámara de Diputados. Mmmjú.

El tipo vaya que sabe manejar el capote. Aparte de que sabe lucir el capote de paseo, se luce con verónicas, chicuelinas, gaoneras, delantales… Y aparte, ayer su fiel acompañante, la diputada Jessica Ramírez Cisneros, de Minatitlán, de pronto empezó a repartir volovanes, que dijeron al principio que eran ¡de pejelagarto!, pero que resultaron de pollo, que vendía un buen hombre y cuya canasta completa le compró la legisladora. Ayer lo acompañó también el inminente nuevo regidor del ayuntamiento de Xalapa, Diego Florescano.

Ni hablar. La plaza es de quien la trabaja. Se están tardando en declararle la guerra desde el palacio de gobierno.

Categorías:Columnas, Prosa

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