Columnas

Hoy ha nacido mi hija

Grecia Naranjo Méndez

Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez

Hay días trascendentales en la vida del hombre, hoy ese día ha llegado a mi vida porque ha nacido mi hija Grecia, mi primera hija, y, tal vez, la única. Querida hija, te escribo esta carta con la esperanza que algún día la leerás. Quiero decirte que eres un ser amado desde el primer momento de la concepción, recuerdo que fue en la madrugada del 19 de abril cuando tu madre Rosy llorando de alegría me dijo que estaba embarazada, en ese momento nos abrazamos, sentimos felicidad y también debo confesarte que se nos fue el sueño, luego luego empezamos a planear el proceso de embarazo y, sobre todo, el de tú nacimiento, eran las 4 de la mañana y seguíamos platicando, organizándonos, mandando mensajes a nuestras familias y amigos del futuro nacimiento de un hijo o una hija, con el paso de los meses supimos que nacerías tú, una niña que hemos decido llamarte Grecia, un nombre hijita que es símbolo de una cultura universal, símbolo de un pensamiento ordenado, equilibrado, exquisito, cuando seas grande te lo explicaré detalladamente, pero en esencia es la razón por la que elegimos tú nombre.

Amada hija, llegas a un mundo que te ofrecerá cosas buenas y malas, bellas y desagradables, sé que la forma en que cada ser humano conduce su vida depende mucho de la educación que recibe en su hogar, por supuesto que de igual manera influirá el mundo exterior a través de la escuela y los diversos grupos sociales en los que convivas, sin embargo, tu deber será siempre esforzarte por ser una persona íntegra, esto implica mantener tu espíritu libre de sentimientos negativos como el rencor, la envidia, la avaricia, el odio, no significa que de vez en cuando no vayas a sentir cierta repulsión ante determinados actos, eso es inevitable, pero lo que invariablemente debes hacer es no permitir que los sentimientos y consecuencias de esos actos se queden en tu alma, trata de enfrentarlos, resolver esos conflictos y si se puede olvídalos, sino los puedes olvidar, sólo recuérdalos como experiencias previsoras, pero tú siempre mira hacia adelante pensando y creyendo firmemente que tu deber como ser humano es ser integra, honorable, pase lo que pase. Será un bien para ti, créemelo hijita.

Debes saber querida hija que el ser humano es falible, aunque llegaras a tener una buena educación, un espíritu equilibrado, sereno, prudente, generoso, noble, (ojalá y así sea), aun así cometerás errores, te equivocarás, pero esto no debe atormentarte, lo importante ante tus errores será que los reconozcas, pidas disculpas cuando sea necesario, repares los daños en caso de ser posible, evites en un futuro seguir cometiendo esos errores, y lo más importante hijita, es que nunca te conviertas en una juez implacable contra ti misma, debes ser firme, ponerte retos, exigirte, planear, soñar, luchar, empero, comprenderte, tenerte paciencia, tener el valor de verte al espejo y tranquilamente mirándote muy adentro de tu ser, quererte, perdonarte si es necesario, pero después de ese acto seguir adelante, siempre adelante.

El año de tu nacimiento ha sido un año muy difícil, el mundo al que llegas enfrenta una terrible pandemia llamada: “Coronavirus”, una enfermedad mundial que nos ha rebatado muchas vidas, sé que eres muy pequeña para comprenderlo, pero debes saber que la vida que hoy celebramos, viene acompañada de la muerte, seguramente tú me preguntarás: Papá, ¿Qué es la muerte? Lo que puedo decirte hijita es que todas las personas, todas, en algún momento ya no existiremos físicamente, ya no podremos vernos, abrazarnos, hablarnos, comer juntos, jugar, ver cine, leer libros, viajar, pero, ¡No te preocupes! ¡Ni temas!, mientras vivamos juntos te amaré, abrazaré, jugaremos, te cuidaré, viajaremos, en esencia ¡viviremos muchas cosas!, así irás creciendo y cuando ese accidente que se llama muerte aparezca en alguno de los tuyos, claro que te afectará, dolerá, modificará, no obstante, al final lo asimilarás, porque ya habrás comprendido que la única respuesta ante la insoslayable muerte es vivir la vida intensamente.

Quiero platicarte hijita, que hace unos meses unos amigos al preguntarme cuál sería tu nombre y al momento de explicarles porqué Grecia, me dijeron que no les parecía correcto que yo te impusiera mis gustos, mis pasiones e intereses. Hija, yo no lo creo así y te explicaré mis razones. Al momento de tu nacimiento eres un ser indefenso, sin voluntad, un ser absolutamente dependiente de tu mamá y de mí, es nuestra obligación, (y con amor la asumimos), cuidarte, alimentarte, educarte. En la primera etapa de tu vida te compartiremos gran parte de lo que tu madre y yo somos, esto incluye defectos y virtudes, te pondré algún ejemplo: yo soy amante de los libros, soy profesor universitario, escritor, creo mucho en la importancia de la lectura para enriquecer y complementar la educación que te voy a dar, por lo tanto, desde muy pequeña trataré de inculcarte el gusto por la lectura, te leeré cuentos, fabulas, historias, y aquí se cumple un deseo que siempre externé consistente en que si algún día era papá, mi primer regalo literario para mi hijo-a serían los consejos que Polonio le da a su hijo Leartes, (personajes que aparecen en la tragedia: “Hamlet” de William Shakespeare), te los regalo hija, léelos detenidamente:

Recibe mi bendición y procura imprimir en la memoria estos pocos preceptos. No publiques con facilidad lo que piensas, ni ejecutes cosa no bien premeditada primero. Debes ser afable; pero no vulgar en el trato. Une a tu alma con vínculos de acero aquellos amigos que adoptaste después de examinada su conducta; pero no acaricies con mayor pródiga a los que acaban de salir del cascarón y aún están sin plumas. Huye siempre de mezclarte en disputas, pero una vez metido en ellas, obra de manera que tu contrario huya de ti, presta el oído a todos, y a pocos la voz. Oye las censuras de los demás, pero reserva tu propia opinión. Sea tu vestido tan costoso cuanto tus facultades lo permitan, pero no afectado en su hechura; rico, no extravagante; porque el traje dice por lo común quien es el sujeto. Procura no dar ni pedir prestado a nadie; porque el que presta suele perder a un tiempo el dinero y el amigo, y el que se acostumbra a pedir prestado falta al espíritu de economía y buen orden que nos es tan útil. Pero sobre todo, usa de ingenuidad contigo mismo, y no podrás ser falso con los demás: consecuencia tan necesaria como que la noche sucede al día. Dios permita que mi bendición haga fructificar en ti estos consejos.”

Lo anterior hija no implica que tu vayas a ser mi sombra y mucho menos yo desearé que sigas absolutamente mis pasos, no, la misma educación que intentaremos darte incluirá que vayas creando tu propio carácter, tu propia voluntad, tu propio criterio, y conforme vayas creciendo la naturaleza de la vida te exigirá actúes por tu propia cuenta, decidas por ti misma, sin embargo, para ese entonces todas las herramientas que pudimos darte con defectos y virtudes te serán de utilidad, ese es el reto, ese es el propósito, y en ese sentido haremos nuestro mayor esfuerzo.

Querida Grecia, por ahora es lo que he querido escribirte en el día de tú nacimiento, bienvenida a este mundo, tus padres Rosy y Miguel te deseamos lo mejor en tú vida, mientras tengamos vida aquí estaremos para ti, por ahora, empecemos a vivir juntos nuestra bella aventura.

Xalapa, Ver., a 12 de Diciembre de 2021.

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