Columnas

Monreal y un juez revierten atropello por la “ley garrote”

Arturo Reyes Isidoro

El presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, Ricardo Monreal Ávila, le ganó el primer round al gobierno de Cuitláhuac García Jiménez: un juez federal ordenó dejar en libertad, en forma inmediata, a los seis jóvenes detenidos por presuntos ultrajes a la autoridad, esto es, a quienes la Fiscalía General del Estado y el Poder Judicial de Veracruz aplicaron la “ley garrote” y por quienes abogó el legislador zacatecano.

El juez de control, Andrés García Nolasco, determinó que los datos de prueba aportados por la fiscalía no son suficientes para acreditar el presunto delito que le imputan a los muchachos.

Lo interesante del caso, además, es que el juez tomó en cuenta, para su decisión, que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha declarado inconstitucional el delito de ultrajes a la autoridad (conocido en Veracruz y en otros estados del país como la “ley garrote”), por lo que varios encarcelados acusados del mismo delito podrían obtener su libertad.

El 11 de marzo pasado, el pleno de la LXV Legislatura aprobó reformas al Código Penal del Estado de Veracruz, entre ellas una que endureció el castigo para quienes cometieran ultrajes a la autoridad, reforma que ha servido para encarcelar a opositores al gobierno. La modificación legal fue propuesta el 11 de febrero por el gobernador Cuitláhuac García Jiménez.

Unas de las víctimas fueron los jóvenes, por quienes el senador Monreal alzó la voz e incluso los visitó en el penal de Pacho Viejo, donde pidió “detener la violación a los derechos humanos de personas inocentes, acusadas de ‘ultrajes a la autoridad’, un delito de reciente creación que, de manera desproporcionada, implica prisión oficiosa”.

Como comenté en la columna del pasado 9 de diciembre: Expuso entonces que en cualquier democracia los derechos humanos son fundamentales, “por eso me preocupa lo que está pasando en Veracruz, en donde en los últimos años se han integrado carpetas de investigación por ultrajes a la autoridad”.

Y agregó: “Esto está sucediendo de manera alarmante en ese estado. En septiembre pasado, seis jóvenes fueron privados de su libertad por este ilícito, pero hay videos que demuestran que fueron detenidos en una plaza comercial y que no opusieron resistencia, y hoy son acusados de haber agredido a los policías con cuchillos o armas punzo cortantes”.

Dijo que: “Lo que demuestran los vídeos es que las acusaciones son falsas, que se fabricaron pruebas para acusarlos, detenerlos y privarlos de su libertad; y el juez de control no ha tenido la sensibilidad de liberarlos, a pesar de que fueron detenidos injustamente”.

Hizo entonces un llamado al Poder Judicial de Veracruz, “para que resuelva este asunto en razón de justicia” y preguntó: “¿Cuántas otras personas estarán en las mismas condiciones?” “No podemos permitir que se cometa, por parte de nadie, ninguna injusticia, agravio o incluso abuso de autoridad. Ya basta. Hay que liberar a estos jóvenes, a los que se les ha privado de su libertad”.

En el Tribunal Superior de Justicia lo ignoraron y ahora una instancia federal le ha dado la razón. Este es el primer round que les gana el senador Monreal, y con el apoyo de abogados veracruzanos y muchas víctimas podrían echar abajo la reforma. La determinación del juez García Nolasco podría haber sido el primer paso.

Jueza de Veracruz deberá hacer justicia este viernes

Leí el viernes pasado la nota del reportero Javier B. García, corresponsal en el puerto de Veracruz del portal alcalorpolitico.com. Registró que un marino retirado, a quien un día antes en su ausencia habían robado pantallas, un aparato de aire acondicionado, ropa y electrodomésticos en su casa, la madrugada de ese viernes sorprendió dentro de su propiedad a una pareja que se supondría que iban a llevarse lo que les hubiera faltado, él armado con un machete, por lo que ante el temor de que lo fuera a atacar sacó un arma y le disparó, dejándolo herido.

El mismo marino, el capitán de fragata helicopterista Modesto Jacinto Hernández, de 59 años, llamó a la Cruz Roja para que acudieran a auxiliar al lesionado (de 24 años) y a la policía para entregar a la mujer que iba con él. No huyó y en todo momento colaboró con las autoridades y lo detuvieron para llevarlo en calidad de presentado ante la fiscalía para que rindiera su declaración y en tanto se deslindaban responsabilidades.

Me ocupo del caso porque conocidos míos en el puerto, amigos o compañeros del marino, abonaron su conducta y su buen comportamiento y me expresaron su confianza en que mañana viernes, cuando se tiene que definir su situación, la jueza de control Arazely Estrada valore en su justa dimensión los elementos que rodean el caso y lo pongan en libertad (en una copia de un documento oficial de la Comandancia de Fuerza Naval del Golfo se le reconoce su “profesionalismo, eficiencia, entusiasmo y presteza” así como “Su actitud positiva y espíritu de cuerpo… y disciplina” en tareas encomendadas por su superioridad, además de que obtuvo un primer lugar en aprovechamiento como piloto aviador naval).

Por información de sus abogados defensores y de su familia, en el expediente de la fiscalía está asentado que fueron violados el seguro y el candado de la propiedad, que el fallecido llevaba un machete de doble hoja y que su pareja dijo en la entrevista médica que usa sustancias tóxicas, alcohólicas y que es “fumadora”. El capitán no tiene antecedentes penales.

El caso sirve para la reflexión: además de sufrir robo, ¿exponerse uno a que lo ataquen con el riesgo de resultar dañado o incluso perder la vida, o si tiene uno oportunidad de defenderse actuar como lo hizo el marino, además cuando hay desventaja física porque el agraviado o agredido ya es adulto mayor y el presunto ladrón y agresor es joven?

La violencia y la inseguridad son la constante no solo en Veracruz sino donde quiera. Las policías están rebasadas. Los adultos mayores están indefensos y expuestos a agresiones en sus mismos domicilios e incluso muchos han perdido la vida. El índice de impunidad es muy alto porque pocas veces los autores son detenidos. Tal vez por su tamaño y el alto índice de delitos como robos a casas y muertes de ladrones y delincuentes, en la Ciudad de México las autoridades no dudan en poner en libertad, casi inmediata, a quienes se defienden.

No que esté planteando que debe prevalecer la Ley del talión (en el Código de Hammurabi se encuentra una de las versiones más antiguas), esto es, que se haga efectiva la expresión bíblica de “Ojo por ojo, diente por diente”, pero, creo, debe haber indulgencia con quienes defienden su integridad cuando son agredidos o están a punto de serlo para causarles un daño patrimonial o a su integridad física, sin haber dado motivo.

Por los elementos que he conocido, al igual que quienes abogan por el marino retirado, yo también creo que la jueza Estrada dictará sentencia favorable para que recupere su libertad. Pero, claro, la decisión la tiene ella y solo ella.

Elocuente foto de Sergio Gutiérrez con AMLO

Tiene una gran lectura política la fotografía en la que se observa al presidente Andrés Manuel López Obrador sonriente, escuchando al presidente de la Mesa Directiva de la LXV Legislatura, Sergio Gutiérrez Luna, ayer durante el acto por el Tercer Informe Anual de Labores del Poder Judicial de la Federación, que rindió el ministro presidente Arturo Saldívar.

La gráfica bien podría pasar como una más entre los titulares de los poderes Ejecutivo y Legislativo federal, si no es porque mientras que el presidente, por lo que se observa, sí conoce al político de Minatitlán y lo escucha con toda atención, en cambio el gobernador de su estado, Cuitláhuac García Jiménez, el pasado 25 de octubre, como San Pedro, lo negó tres veces.

En el acto, Gutiérrez reconoció a Zaldívar, quien fue su maestro y su mentor en la Escuela Libre de Derecho. El minatitleco regresa el fin de semana a la patria chica para seguir con sus recorridos y sus encuentros con representativos de la sociedad veracruzana. Y el presidente no lo para.

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