Columnas

Retos y oportunidades: 2022

Raúl Contreras Bustamante

El tiempo ha sido en la historia de todas las sociedades objeto de reflexión y medida. Uno de los significados de la palabra tiempo —del latín tempus— de acuerdo con el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, es la magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos, estableciendo un pasado, un presente y un futuro.

En el año 1582 se adoptó el uso del calendario gregoriano —en la mayoría de los países— el cual nos permite medir el tiempo que tarda nuestro planeta en dar la vuelta alrededor del sol; con lo anterior, a través de los años se pueden identificar los actos al paso del tiempo, pero, además, es posible estudiar y planear el futuro.

Si tuviéramos que mencionar la cuestión más trascendente que marcó nuestras vidas en el año que terminó ayer, no tengo duda que es la pandemia por covid–19, la cual ha limitado nuestras actividades presenciales por más de 21 meses.

La catástrofe sanitaria ha cobrado la vida de 33 profesores de la Facultad de Derecho de la UNAM, a quienes recordamos con cariño y rendimos homenaje sincero. El 2022 se presenta como un escenario lleno de retos para nuestro país, de los cuales a mi juicio entre los más importantes serán —en primer lugar— seguir enfrentando a la propia pandemia —y su nueva variante ómicron— que está lejos de desaparecer. Del buen manejo sanitario que las autoridades brinden dependerá si deja de ser un problema grave de salud pública y pasa a ser parte de nuestra nueva realidad.

En un segundo plano inmediato, la Suprema Corte de Justicia deberá resolver las diversas controversias y acciones de inconstitucionalidad presentadas respecto a la organización de la revocación de mandato al titular del Ejecutivo federal que deberá realizar el Instituto Nacional Electoral, puesto que el tema relativo a la insuficiencia presupuestal para garantizar de manera eficiente la participación ciudadana deberá ser materia de definición por nuestro tribunal constitucional.

Siguiendo el orden, en el mes de junio de este año se celebrarán comicios en 6 entidades federativas —Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y Tamaulipas— para renovar sus gubernaturas y en algunos de ellos cabildos y diputados locales. Los resultados de estos ejercicios democráticos permitirán observar un escenario político más claro rumbo a la jornada electoral de 2024, además de que los comicios estarán influenciados por el clima político que se derive de la consulta para la revocación del mandato.

Finalmente, de manera integral, las acciones y políticas públicas que las autoridades de los tres niveles de gobierno hagan en contra de la violencia, inseguridad ciudadana e impunidad, constituyen otro gran reto para este año, junto con el combate a la inflación y el desempleo.

Como ya hemos señalado en este mismo espacio, los resultados que arrojó el Índice Estatal de Desempeño de Procuradurías y Fiscalías —organizado por Impunidad Cero— correspondiente a 2021, es desalentador, por decir lo menos. La evidencia que indica que la probabilidad de que un delito se denuncie y esclarezca en nuestro país es de tan sólo el 1%, lo que representa un tremendo desafío para las autoridades resolver; y es que el año que termina volvió a romper récord en el número de homicidios.

Así, este primer día del año lo iniciamos cargados de retos, pero también de oportunidades para que —de ser posible— haya una sinergia entre sociedad y gobierno que permita trabajar juntos para seguir fortaleciendo nuestra democracia; superar los perniciosos efectos de la pandemia y combatir la impunidad.

Hagamos de este 2022 el año en que México reconstruya su tejido social y concrete su reactivación social y económica, sin poner en riesgo a las instituciones que con tanto tiempo y trabajo hemos venido construyendo.

Como Corolario, la frase de Miguel de Unamuno: “Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado”.

(Excélsior 01 01 22)

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