Veracruz

Volvamos nuestro corazón a Dios

Muy queridos hermanos y hermanas:

El próximo 2 de marzo de 2022, con el rito de la imposición de la ceniza, inicia el tiempo de la Cuaresma, un periodo de cuarenta días que nos prepara para la celebración de la Pascua. Durante la Cuaresma, Cristo por medio de su Palabra nos invita a la conversión.

Deseo invitarlos a vivir la Cuaresma como un itinerario que nos conduce a Dios, escuchando su Palabra, celebrando los sacramentos, orando con insistencia, compartiendo con el prójimo necesitado y haciendo obras buenas. A través de actitudes cristianas todos estamos llamados a transformarnos.

La Cuaresma la iniciamos con la imposición de la ceniza, en un ambiente de ayuno y oración. Dada la circunstancia actual del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, conforme a la invitación que nos han hecho el Santo Padre y mis hermanos obispos de México, nos uniremos todos para suplicar el don de la Paz en Ucrania y el mundo. Necesitamos suplicar y construir la paz entre todos.

El día miércoles de Ceniza resuena en nuestras Iglesias la invitación que hace Jesús al comienzo de su predicación: “Conviértanse y crean en el Evangelio” (Mc 1, 15). Convertirse significa volver la vista a Dios, cambiar de mentalidad, corregir el camino, renovarse. Se trata de pasar del hombre viejo al hombre nuevo. El hombre nuevo es el que cree en Jesús, se hace su discípulo y lo empieza a seguir asumiendo los valores del Evangelio. El hombre nuevo trata a los demás como sus hermanos.

El miércoles de Ceniza es un día de ayuno y abstinencia, que son medios muy útiles que nos ayudan en la conversión personal. El ayuno es signo de solidaridad con los que no tienen lo necesario para vivir. Con el Ayuno uno se solidariza con los que tienen hambre; el ayuno nos lleva a preferir también otro tipo de alimento que también es necesario para vivir que es la Palabra de Dios y la Eucaristía.

Deseo que recordemos también que el ayuno que agrada a Dios es sobre todo un estilo de vida. Por ello es bueno tener presente lo que nos dice la Palabra de Dios a través del profeta: “Este es el ayuno que yo deseo: romper las cadenas injustas, dejar libres a los maltratados y arrancar todo yugo; compartir tu pan con el hambriento, acoger en tu hogar a los que no tienen techo, vestir a los que veas desnudos y no abandonar a tus semejantes. Así surgirá tu luz como la aurora, y tu herida se curará rápidamente; tus justas acciones te precederán, te seguirá la gloria de Dios. (Is 58, 6-9).

Este tipo de ayuno nos libera de ambiciones personales, escogiendo vivir como a Dios le gusta, viviendo en fraternidad. Este tipo de ayuno, refleja una nueva manera de ser y de vivir. Es un ayuno que transforma nuestra persona y nuestro entorno social. La Cuaresma nos debe ayudar a mejorar la sociedad y esto empieza por cada uno de nosotros.

Este miércoles de ceniza los invito a comenzar el periodo cuaresmal con una actitud renovada, dispuestos a escuchar la llamada de Dios a la conversión interior, a experimentar su misericordia y a suplicar el don de la Paz.

En cada una de las parroquias de nuestra arquidiócesis se ofrecerá el servicio de la imposición de la ceniza, conservando las medidas sanitarias y ofreciendo una logística de movilidad que evite las aglomeraciones.

Que este camino cuaresmal nos conduzca a celebrar juntos con alegría la Pascua de nuestro Señor.

Xalapa de la Inmaculada, Ver., a 27 de febrero de 2022

+Mons. Jorge Carlos Patrón Wong

Arzobispo de Xalapa

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