Columnas

Cambio climático y derechos humanos

Héctor Herrera Argüelles

Un amigo puede convertirse en enemigo y, de igual manera, un enemigo puede convertirse en amigo: Tsongkhapa

Las consecuencias y efectos del cambio climático impactan ecosistemas, biodiversidad, sectores productivos y, sobre todo la salud, seguridad e integridad de personas y comunidades. Por ello, el gobierno y las instituciones discursivas tienen la obligación, así como la responsabilidad de garantizar y proteger los derechos humanos de quienes pueden resultar afectados por el fenómeno climático.

La agenda para el desarrollo mundial de la ONU 2030, establece 17 objetivos de sostenibilidad que la humanidad debe alcanzar para esa fecha. Entre ellos, destacan: poner fin a la pobreza; mejorar las condiciones de salud y bienestar; consolidar ciudades y comunidades sostenibles con agua limpia y saneamiento. Todos los objetivos se ubican en la sintonía de proteger los derechos fundamentales marcadamente el derecho a la salud, a un medio ambiente sano, a una vida digna, así como privilegiar el derecho a la información y a la participación.

Las interacciones entre actores públicos y privados en los campos de la ciencia, la política y la economía están sujetos al escrutinio público y, responden a una vertiente específica de las sociedades: la protección de los derechos humanos.

En el campo del cambio climático coinciden por lo menos siete derechos fundamentales: el derecho a la salud y al bienestar; agua limpia y saneamiento; energía asequible y no contaminante; industria, innovación e infraestructura; ciudades y comunidades sostenibles; acción por el clima; y el derecho a la información y a la participación.

El derecho a un medio ambiente sano forma parte de la protección a los derechos humanos que deben ser garantizados y protegidos por el Estado en cualquier orden y campo de responsabilidad gubernamental.

Sin embargo, los compromisos y acuerdos adoptados en el campo del cambio climático, se han hecho a un lado y, además no han permeado al campo de la opinión pública, sobre todo, en términos de comunicar los peligros, riesgos y vulnerabilidad.

Esta disfunción no solo es atribuible a los medios de comunicación, sino también a las instituciones discursivas de gobierno que, no han desplegado los instrumentos y mecanismos necesarios para concretar una comunicación constante, y reiterada respecto a las consecuencias y efectos del cambio climático.

El gobierno federal con el proceso de comunicación centralizado en el presidente, evade responsabilidades de comunicación sustanciales con la sociedad. Las mañaneras del presidente no son suficientes para llenar los vacíos de información que se producen.

Los proyectos sustanciales del ejecutivo están conectados de manera transversal con el cambio climático, y hasta ahora, no ha habido explicaciones suficientes de las dependencias involucradas en la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, del Tren Maya y, de la Refinería de Dos Bocas sobre sus consecuencias y efectos en el entorno natural y humano.

De manera desafortunada, a estas alturas, no se ha entendido que, en el campo de batalla del cambio climático, no solo está de por medio la biodiversidad o el medio ambiente, sino la subsistencia del ser humano y, esa debería ser la discusión central.

Hacer propaganda no es comunicar. Es tiempo de entenderlo.

De la libreta

  • Dicen en Tabasco que, más claro ni el agua. Adán Augusto López ya está entre los presidenciables. El presidente señala que no lo destapó y, que será la gente quien decida mediante una encuesta. Ya veremos.
  • Miente el director general del ISSSTE, Pedro Zenteno Santaella, cuando asegura que está erradicando la corrupción de arriba hacia abajo en la institución. La barrida no ha llegado abajo porque el cuerpo administrativo, tiene la mala costumbre entre otras cosas, de quedarse con el primer pago que hacen a los residentes médicos como una especie de “novatada”. Les pican los ojos. No solo es el abuso físico y psicológico al que los someten, sino también al abuso económico.
  • Son insistentes las versiones sobre la salida de Marcelo Ebrard del gabinete presidencial. Se asegura que podría repetir la experiencia de Calderón realizando una campaña por la libre.

@HectorHerreraAR

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