Columnas

Cuando la ley se hace valer, se respeta

Por: Zaira Rosas

zairosas.22@gmail.com

Mérida, Yucatán, es uno de los mejores destinos para visitar en México, además de tener excelentes recomendaciones gastronómicas, el costo accesible y actividades que se acoplan a todo tipo de gustos, es una de las ciudades más seguras de América, el primer lugar en el continente lo ocupa Quebec en Canadá.

De acuerdo a un ranking mundial de la revista CEOWorld, Mérida se posiciona en el lugar 21 de las ciudades más seguras del mundo, para lo anterior toman como referente diversas estadísticas de crímenes, es decir las tasas de homicidios, asaltos, etc., que podrían afectar la seguridad de los habitantes o visitantes.

Otras ciudades de México que también participan en el Ranking realizado en 2021, son Puerto Vallarta y Querétaro. ¿Qué hace a estos destinos un lugar seguro? Sin duda el índice delictivo en estos puntos es menor al de muchas otras ciudades, ¿cómo se logra esto? Tuve la oportunidad de recorrer las calles de Mérida en días recientes y mi primera sorpresa fue la limpieza en el entorno, hay botes de basura en diversos puntos, lo que facilita que no se vea en las calles, pero también hay multas considerables para quien daña los espacios.

Las multas fueron un tema frecuente en mis pláticas con las personas, hay multas considerables por romper las reglas del aeropuerto, por ofender a las mujeres, por no cuidar el entorno, etc., la diferencia de otros puntos que también imponen multas es que aquí la policía realiza recorridos constantes vigilando el espacio, tienen muy claro cómo cuidar al turismo ya que viven en gran parte de esta actividad, son hospitalarios y también procuran el respeto de los espacios.

Transitar por las calles a cualquier hora es seguro, la mayoría de espacios cierra temprano y respetan los horarios establecidos, en los centros nocturnos se hacen revisiones para corroborar que no estén presentes menores de edad o que existan substancias ilegales en los establecimientos. Los espacios públicos se ven impecables, las señaléticas son claras, están limpias, las calles tienen perfectamente delimitados los espacios para peatones, para descender y estacionarse, lo cual hace que el tránsito sea más fluido.

En Mérida no sólo se nota la cultura y la seguridad, al platicar con las personas, es evidente que la ley se hace valer, es decir si alguien la rompe, de inmediato se aplican las multas previamente mencionadas, por ende, el común de la población prefiere ser partícipe de que todo se cumpla cabalmente, además tienen un gran conocimiento de los puntos de su entorno, ponen atención a lo que ocurre a su alrededor, por ejemplo un guía se percató de que esperábamos a nuestro conductor y espero a que abordáramos la unidad, indicándonos dónde podía estacionarse el vehículo para que lográramos subir y que cruzáramos exclusivamente donde estaba el paso peatonal.

Lo anterior son normas básicas que rara vez se cumplen en otras ciudades, porque no hay una verdadera cultura vial e incluso los señalamientos no son claros. En cambio, en Mérida hay letreros para casi todo, personas cuya actividad es indicarte los puntos a visitar, el mismo ayuntamiento apoya el comercio local a través de cooperativas que buscan posicionar las artesanías por encima de las importaciones chinas.

Otro punto a considerar que influye en la seguridad del lugar es la inversión extranjera, muchos de los hoteles y puntos de interés son propiedad de extranjeros que han visto en nuestra cultura una oportunidad de crecimiento y desarrollo. Incluso en el centro se puede encontrar una librería especializada en libros en inglés, porque un gran número de visitantes dominan este idioma.

Por fortuna en este punto de México, donde abunda la flora y la fauna, se han creado espacios que tienen sumo cuidado con las especies. Mérida es también un sitio cargado de historia y cultura, la inversión extranjera ha hecho posible la restauración de antiguas casonas que ahora son restaurantes del Paseo Montejo e incluso puedes visitar infinidad de micro museos que muestran la vida del siglo XIX.

Lo imponente de esta ciudad es el reflejo de México y su cultura, en un punto puedes visitar el Museo Maya para entender de nuestros ancestros y hacer un recorrido hacia zonas arqueológicas, pero también recorrer las calles del centro y ver el contraste de la época porfiriana, visualizando en sus edificios la aspiración europea y el anhelo de modernidad que se tenía en la época.

Cada sitio de nuestro país tiene algo nuevo por compartir, de momento esta bella ciudad yucateca puede ser un referente para otros puntos, donde aún no se alcanza un equilibrio entre el desarrollo y la seguridad, recordándonos cuan necesario es el respeto a la ley y sobre todo a los demás.

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