Columnas

Nahle y Sergio, por fin juntos, ¿pero no revueltos?

Arturo Reyes Isidoro

Qué familia, pero qué bonita familia, como dijera el actor y humorista Pompín Iglesias (con su humor blanco deleitó a todo México en la segunda mitad del siglo pasado); qué bonita familia de Morena la que se vio el sábado pasado a muy temprana hora en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Para viajar a Aguascalientes a apoyar a la candidata a la gubernatura de ese estado, Nora Ruvalcaba Gámez, coincidieron, convocados por el secretario de Gobernación Adán Augusto López (con Claudia Sheinbaum en medio), dos aspirantes a la gubernatura de Veracruz en 2024, el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Sergio Carlos Gutiérrez Luna, y la secretaria de Energía (en la columna del viernes puse equivocadamente que es subsecretaria), Norma Rocío Nahle García.

Qué bonita familia si fuera realidad, si siquiera se masticaran aunque no se tragaran, pero en el caso de la zacatecana radicada en Coatzacoalcos ni siquiera eso respecto a su vecino de Minatitlán, a quien no puede ver solo por el hecho de que le compite, porque, que se sepa, nunca le ha hecho nada en lo personal, no se ha metido con ella, pero ella le niega el saludo, le cerró la puerta de su oficina y le cortó la llamada cuando él la buscó e intentó acercársele.

En eso de aprender a convivir con el enemigo (se entiende que en el caso de Nahle y Gutiérrez entre competidores, aunque la señora lo toma muy a pecho y de manera personal) algunos morenos no le han aprendido nada al PRI, sus maestros en las buenas y en las males artes de la política, quienes aspirantes y competidores a un mismo cargo no se peleaban, no se veían como enemigos y, al contrario, si podían buscaban sentarse a dialogar y a pactar, si tú sales elegida yo te apoyo, pero si soy yo, me apoyas ,y si ganamos luego nos repartimos el pastel.

La foto del sábado, que subió Claudia Sheinbaum a sus cuentas de las redes sociales, tiene un claro mensaje de unidad, tanto que ella mismo escribió: “Unid@s camino a Aguascalientes”, y junto con ellos iban también la secretaria general del CEN de Morena, Citlalli Hernández Mora, la diputada a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal Aleida Alavez Ruiz, así como el gobernador de Baja California Sur Víctor Manuel Castro Cosío.

Ya en Aguascalientes, un video mostró a la candidata Ruvalcaba Gámez en una misma camioneta con Adán Augusto, con Sheinbaum, con el dirigente nacional de Morena Mario Delgado, con el coordinador de la diputación de Morena en la Cámara de Diputados Ignacio Mier, con Sergio y con Castro Cosío.

¿Les quedará claro a los del palacio de gobierno de Xalapa que no solo el titular de Gobernación sino también la aspirante presidencial presuntamente consentida del presidente Andrés Manuel López Obrador quiere y convoca a la unidad, jala a todos y trabaja para una causa, la de Morena, y no solo para su interés de grupo o personal? ¿Entenderán desde ya que si la señora Sheinbaum resulta la elegida los llamará al orden y si Sergio resulta el candidato a gobernador les pedirá no solo unidad en torno a él, sino que se le sumen con todo?

Tal vez no signifique nada, no diga nada, sino que haya sido porque ya no cabían en ese espacio que ya en Aguascalientes, en ese grupo compacto, macizo, del morenismo, no viajó en la misma camioneta la señora Nahle, pero no deja de ser un detalle. Lo que se vio es que no es cierto que la Sheinbaum apoya a Nahle, como quieren vender acá, y que excluye a Sergio, y que tal vez en lo personal no tiene preferencia por alguno de ellos, pero que apoyará a quien elija su partido, porque es política profesional y sabe muy bien que para coronar su proyecto, si cuaja, requiere de la unidad y suma de todos.

Creo que el gobernador Cuitláhuac García Jiménez se adelantó innecesariamente mostrando su abierto y decidido apoyo por la señora Nahle, cuando tanto él como Esteban Ramírez Zepeta, uno el líder (se supone) natural, el otro el líder formal de Morena en Veracruz, debieran mantenerse neutrales, poniendo los intereses de su partido por encima de todo, arbitrando con piso parejo la contienda interna que viene para asegurar la unidad y que cierren muy rápido las heridas que quedarán cuando se elija quién será el candidato o la candidata.

Un morenista-priista se les sale del huacal

Priista casi gran parte de su vida (durante 37 años), en las que se mantuvo en la nómina oficial, federal o estatal, el ahora diputado local “moreno” Fernando Arteaga Aponte, jarocho pero muchos años avecindado en Xalapa, se les salió del huacal al grupo político del palacio de gobierno dando color por el aspirante de su ahora partido a la gubernatura Sergio Gutiérrez Luna.

Chapulín profesional de la política, se le ve en una foto que ha circulado en las redes sociales en un abrazo con Sergio, muy sonriente, eso sí haciendo la señal de la 4T con la mano izquierda, y con una chamarra de pluma de ganso color rojo priista, porque ni bañándose con ácido ni con todas las transfusiones posibles se puede quitar de encima o de la sangre el priista que lleva dentro.

Tiene que reconocerse su valentía porque la foto seguro va a desatar la iracundia de ese señor que es un alma de Dios, Eric Patrocinio Cisneros Burgos, pero que se transforma y se enciende cuando ve al mismísimo demonio en la persona de Gutiérrez Luna, y entonces Arteaga Aponte va a conocer al diablo en calzoncillos (así dice una expresión popular, muy mexicana), aunque es posible que esté asegurando ya su futuro con el de Minatitlán, porque hay que tener un pie adentro del barco que llega ya que en 2024 se tratará de un ¡sálvese el que pueda! En fin, Arteaga Aponte tiene más vidas que un gato y va por una nueva.

Acto inhibitorio contra “Prosa aprisa”

En lo que sin duda constituye un hecho inhibitorio a la libertad de prensa y de expresión, el viernes pasado el portal referente.com.mx, un portal informativo que con mucho esfuerzo sostengo con mis propios recursos y con el apoyo de mis hijos, fue objeto de un ataque cibernético para ser hackeado, con el propósito de borrar la columna que dediqué al subsecretario de Finanzas Eleazar Guerrero Pérez.

Aparentemente no tenía sentido la acción ya que “Prosa aprisa” se publica en la mayor parte de los portales informativos del estado, en muchos medios impresos, en ocasiones se lee en algunos noticiarios de radio, además de que se sube a las redes sociales, esto es, tenían que haber hackeado todos esos medios para eliminarla totalmente.

Luego entonces fue una acción directa contra mi persona como autor de la columna, y firmo de recibido. Agradezco la atención y el apoyo que de inmediato me brindaron organismos nacionales de protección a periodistas, algunos filiales de organismos internacionales, así como de la Secretaría de Gobernación, que reaccionaron porque seguramente alguien los puso al tanto de lo que estaba pasando. Agradezco las muestras de solidaridad de miles de lectores, del senador Ricardo Monreal, quien me llamó para ofrecerme su apoyo y reprobar el ataque, del coordinador de la bancada del PAN en el Congreso local, Enrique Cambranis, y de muchos compañeros periodistas del estado, del país y del extranjero.

Quiero dejar testimonio de que durante el actual gobierno he hecho análisis críticos, en ocasiones severos, del actuar del gobernador Cuitláhuac García Jiménez, sin embargo, nunca se dio una acción así. La columna dedicada a don Eleazar ni siquiera era una crítica, sino solo un análisis de su actividad como aspirante a un cargo de elección popular. Expertos de la Ciudad de México que acudieron en mi apoyo para restablecer la columna me dijeron que las huellas del origen llevan a una dependencia del gobierno, o sea, fue una acción ordenada por un funcionario menor.

Desde que me inicié en el periodismo siempre he sabido que es un quehacer de riesgo y que al poder no le gusta ni la verdad ni la crítica ni el análisis razonado que no le aplaude. El del viernes puede ser el inicio de más intentos de coartar mi libertad de opinión. Lector, no te extrañe si en adelante algunas veces no te llega mi columna. Con lo que pueda y como pueda enfrentaré todos los hackeos. Ya solo 29 meses nos separan de un cambio. Mientras voy a aguantar vara.

Categorías:Columnas, Prosa

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