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Arranca Cuitláhuac su quinto año con muchos ofrecimientos incumplidos

Arturo Reyes Isidoro

Este jueves, 1 de diciembre, inicia Cuitláhuac García Jiménez su quinto y penúltimo año como gobernador; solo le restan 23 meses, que se irán como agua.

Para mi gusto personal me gustaría que nos dirigiera un mensaje y nos dijera qué podemos esperar en el último tercio de su mandato, o si todo seguirá igual, siendo lo mismo, más de lo mismo.

Hace cuatro años, en su mensaje inaugural, ofreció que “con un alto sentido de emergencia y amor por Veracruz” transformaría “esta realidad de pobreza y violencia en el estado en una de paz, tranquilidad y bienestar para todos”.

Cuarenta y ocho meses después la pobreza sigue igual, o peor, y la paz, la tranquilidad y el bienestar para todos sigue siendo un pendiente de gobierno y una lacerante realidad para los veracruzanos. 

Cuatro años después su llamado de entonces a todos los sectores sociales y productivos del estado, a organizaciones, asociaciones, universidades, gobiernos municipales y fuerzas políticas, a trabajar coordinados, ha quedado en solo un buen propósito.

A menos que se hubiera referido en aquella fecha a las fuerzas políticas de su partido, con las del resto del estado, a menos que se convirtieran en sus incondicionales, no fue así y terminó viendo como sus enemigos a los integrantes de la oposición, incluso a algunos los mantiene en prisión.

Garantizó entonces que durante su gobierno habría abasto de medicamentos, pero seguimos escuchando el clamor así como el reclamo de los familiares de los niños con cáncer internados en los hospitales públicos para que se los surtan, al grado que han tenido que salir a protestar bloqueando calles.

Al rendir protesta en la Legislatura, con gran expectativa y esperanza, su primer acto fue hacer una Declaratoria de Programa Emergente por Crisis de Violaciones de Derechos Humanos en Materia de Desaparición de Personas, programa del que no se sabe mucho, o de plano nada.

Ofreció al inicio localizar a todos los desaparecidos

“Nuestro gobierno acepta y reconoce que a las víctimas no se les ha hecho justicia y que lo más importante y urgente es brindar a las personas justicia, verdad y reparación, y en este contexto localizar a todas las personas desaparecidas”. La justicia, la verdad, la reparación y la localización de todas las personas siguen pendientes.

Como también el seguimiento a los hallazgos y peritajes realizados en las fosas clandestinas localizadas en el estado, con la participación de familiares y colectivos, organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales. Madres de familia y familiares de los desaparecidos se quejan de que nos los atienden, hacen lo que pueden con sus propios recursos y de los organismos internacionales nunca hubo nada.

Anunció que se dotaría, con el apoyo del Congreso del Estado, “de recursos suficientes” al Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral (FAARI) y que se asignarían “mayores recursos operativos y presupuestales” a la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención Integral a Víctimas (CEEAIV). ¿Alguien sabe algo al respecto?

También quedó en mero discurso su ofrecimiento de que la Comisión Estatal de Búsqueda contaría con una policía especializada en búsqueda de personas desaparecidas, y que la Dirección General de Desarrollo Político se convertiría en Dirección General de Cultura de Paz y Derechos Humanos.

Dice un dicho que no hay quinto malo. En el caso de su gobierno, está por verse. Si en cuatro años de administración no pudo cumplir con lo que ofreció al inicio, ¿lo podrá hacer en lo que le resta, o en los próximos 12 meses, en 2023, prácticamente el último porque en 2024, por la vorágine sucesoria, ya muy poco podrá hacer?

Titular de la SIOP pintó desolador panorama económico

El martes, el secretario de Infraestructura y Obras Públicas, Elio Hernández Gutiérrez, durante su comparecencia en el Congreso para glosar el cuarto informe de gobierno, pintó un panorama económico desolador, al menos por lo que hace a esa dependencia, prácticamente de indigencia, como nunca antes había ocurrido.

Aceptó que el personal de su dependencia pide viáticos a los presidentes municipales para ir a cumplir con obras, lo que no fue más que una confesión que ni siquiera para eso tienen, lo que, además, es un paso casi seguro a caer en la corrupción, en las componendas yo te doy 10 pero tu me firmas un recibo por 20 y la diferencia me la quedo.

Pero no son los únicos pendientes que tiene. La violencia no cesa, la inseguridad es grave, el desempleo es angustioso, los asaltos en carretera crecen, los feminicidios no paran, las agresiones a periodistas persisten, escasean medicamentos para niños con cáncer, y un largo etcétera.

El Presidente lo chocholea, pero lo deja fuera de programas federales

¿Y aparte de que seguramente le llena su ego, le sirve de algo a Veracruz que el presidente Andrés Manuel López Obrador lo chocholee cada que viene al estado o tiene oportunidad?

Ahora mismo, ayer el portal informativo alcalorpolitico.com publicó que para 2023 el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación no contempla un solo peso para el mantenimiento de carreteras en el estado. ¿Acaso es capaz de reclamar y pedir recursos en defensa de los intereses de los veracruzanos?

El mismo Elio Hernández confesó el martes que aún esperan que el presidente envíe los 1,264 millones de pesos que autorizó para atender afectaciones por el paso del huracán Grace en agosto de 2021, recursos que serían para realizar 148 “acciones” de reconstrucción de carreteras.

Con toda esa cauda de pendientes, de problemas, de su temor a reclamar lo que le corresponde a Veracruz, inicia, pues, Cuitláhuac, su quinto año de gobierno, un panorama realmente nada halagador. De lo que ofreció al inicio, poco ha hecho y cumplido, ¿se puede esperar mucho de él en lo que resta?

Manuel, no renuncia y sigue como aspirante

Mmm. Publiqué el martes que el delegado federal de Bienestar, Manuel Huerta, comentó en su programa de los lunes, “Sin duda, con Manuel”, que no renunciará al cargo. 

Su comentario fue a propósito de lo que publiqué el lunes que si quiere ser candidato a la gubernatura en 2024 tenía que irse de su función, para poder estar en la primera encuesta de su partido en julio o agosto de 2023.

Hasta donde tengo conocimiento, en un principio pensó hacerlo, pero la forma en que se decidió la candidatura de Morena en el Estado de México, donde resultó candidata Delfina Gómez, le dio un camino que no tenía previsto. 

La ahora exsecretaria de Educación pudo participar en la selección sin renunciar a su cargo, porque su partido no puso algún requisito que se lo impidiera; le facilitaron las cosas.

Así, de alguna forma, Manuel va a jugar a la segura, eso creo; esto es, si no le ponen candados con la convocatoria, por ejemplo que al momento de la elección interna debe tener seis meses separado de cualquier cargo, entonces es que le estarán dando luz verde para seguir adelante. 

Así, va a continuar haciendo la mejor y más intensa campaña como ningún otro, u otra: repartiendo los beneficios de los programas sociales en contacto directo con el electorado y en los más diversos y hasta alejados puntos de la entidad.

Ahued, en cambio, se baja

Por el contrario, el jueves pasado el alcalde de Xalapa y senador de Morena con licencia, Ricardo Ahued Bardahuil, fue enfático al reiterar que no le interesa la candidatura ni dejar su actual cargo. No tengo “calenturas electorales o políticas”, afirmó. Dijo que seguirá sirviendo a los xalapeños hasta el último día de su periodo constitucional. “No estoy dando un paso al frente para ninguna campaña, ni lo estoy buscando tampoco”.

Expresó: “Lo que estoy haciendo hoy en día es trabajando en la ciudad, sin desconcentrarme, no tengo calenturas electorales… no me encarto, ni me voy a encartar, estoy en un proceso de responsabilidad”.

Es muy respetable su opinión y su intención, pero su caso personal es el mejor testimonio de que un político pone y presidente dispone. Congruente como ha sido en su vida, tuvo que dejar el Senado dos veces, esto es, la representación que le dieron los veracruzanos, primero para ir a la Administración General de Aduanas y luego venir a la alcaldía. En corto, él negaba que tuviera intención de repetir como presidente municipal. No le pudo decir que no al presidente. Si López Obrador lo necesita como emergente en 2024, tampoco podrá resistirse. 

En política todo es circunstancial, como la vida misma, que no la tiene uno asegurada. Qué bueno que no se desconcentre en su tarea actual, de muchos beneficios para Xalapa. Ojalá y llegara a la gubernatura. Creo que sería un excelente gobernador. Él se descarta… por ahora. En mi caso, en ningún momento lo descartaría.

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