Columnas

Jugamos como nunca…

Manuel Zepeda Ramos

Yon de Luisa dio la cara después del partido.

Admite el fracaso de México en el mundial.

Entraremos en una etapa de evaluación a partir de hoy a 60 días, dijo sin inmutarse a pesar de qué, lo que pasó, fuera solo un  asunto de la vida cotidiana.

Cinismo absoluto. 

Como si no hubiera habido una tragedia para con el gran público que hizo el viaje y los millones de mexicanos que vimos los tres partidos…y sufrimos.

¿Yon de Luisa debe de irse?

Por supuesto.

2.- Surgen nombres para escoger al nuevo entrenador: 

Rafa Márquez.

Excelente y estupendo.

Frank Rijkaard, el entrenador holandés que lo llevó al Barcelona y mundialista campeón con su país, dijo que Rafa era el Mejor medio de contención que hoy hay en el Mundo. Así de claro y claro que lo era.

Pero Rafa Márquez no es entrenador. Incursionó hace pocos meses en las fuerzas básicas del Barcelona, pero no la hizo, ni quero averiguar. 

Lamentable.

3.- ¿El próximo entrenador de la selección debe ser mexicano?

Sí. Por supuesto que sí.

Debemos regresar a la senda de líderes mexicanos.

Pienso en el Jimmy Lozano, ex jugador de Pumas; ex seleccionado nacional.

Acaba de ganar la medalla de bronce en la Olimpíada de Japón, con enorme crítica favorable de la prensa especializada del Mundo.

Sin duda, es un líder. Lo vimos en sus partidos en el imperio del sol naciente.

Es un prospecto maduro y curtido, que quiere a su país y conoce muy bien los secretos del fútbol.

4.- El gran reto es la ubicación  y formación de buenos cuadros infantiles y juveniles. Esa será tarea fundamental y de eso sabe Jimmy.

Nuestros campeonatos mundiales bien ganados en la sub 17, son memorables.

¿Por qué han descollado tan pocos?

Por la gran fiesta de los directivos que han hecho de la importación de jugadores extranjeros un gran negocio redituable para muchos bolsillos. Se compra barato y se vende caro, después de haberlos promovido en los campeonatos nacionales.

Los prospectos surgidos en las fuerzas básicas deben de ser promovidos en su desarrollo técnico y profesional para su lanzamiento Europeo en donde se habrán de desarrollar plenamente.

¿Será difícil lograrlo?

Por supuesto que no.

5.- En este Qatarí Mundial, vuelve a cumplirse el gran fardo que llevamos a cuestas y que cada 4 años nos castiga y lacera a niños y grandes, a mujeres y hombres como una cábala inevitable:

Jugamos como nunca…y perdimos como siempre.

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