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Agradecimiento a Dios y a los fieles cristianos de la Arquidiócesis de Xalapa

Queridos hermanos y hermanas:

            Dirijo a ustedes las siguientes palabras con sinceros sentimientos cristianos de padre, hermano y amigo. El 8 de diciembre de 2021 por gracia de Dios y de la Sede Apostólica fui nombrado el V Arzobispo de Xalapa. El Papa Francisco quiso proveer de un pastor a los fieles de esta Arquidiócesis en la misma fecha en que celebra su dedicación a Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, poniendo en evidencia, la íntima relación del caminar de nuestra Iglesia Particular con la protección amorosa de Nuestra Buena Madre. Consciente de la existente desproporción entre el ministerio confiado y mi capacidad humana, les confieso que desde un principio he asumido esta misión con profunda fe y alegría, confiándome a la gracia de Dios, a las inspiraciones de la Virgen María y a la oración de todos ustedes.

            El 15 de diciembre de 2009 recibí la Ordenación Episcopal por mandato del Papa Benedicto XVI. A casi 13 años de obediencia al Sumo Pontífice, Sucesor de San Pedro, en las personas del Papa Benedicto XVI y actualmente el Papa Francisco, ha sido muy importante para mí descubrir las cualidades de los santos apóstoles y asumirlas en mi servicio como Obispo de la Diócesis de Papantla, como Secretario para los Seminarios en la Congregación para el Clero y ahora como Arzobispo de la Arquidiócesis de Xalapa.

            La bondad de Dios me permite cumplir un año como Arzobispo de esta porción del Pueblo Santo de Dios, durante el cual he contado con el auxilio y compañía de mi hermano en el episcopado Mons. José Rafael Palma Capetillo, de la colaboración cercana de mis hermanos sacerdotes y diáconos, del apoyo de los consagrados y consagradas y de la ayuda de muchos fieles laicos de todas las edades. Agradezco a Dios y a ustedes el permitirme ser parte de esta familia diocesana que, con casi 160 años de historia, sigue encaminando sus pasos hacia Él y con Él. La esperanza que viene de lo alto nos lleva a reconocer el poder del Amor de Dios, que es siempre más fuerte que las crisis de los hombres.

            Hay una continuidad ininterrumpida de los santos apóstoles a los obispos, de la misión apostólica al ministerio episcopal. Es lo que se denomina sucesión apostólica. La sucesión está unida al ministerio apostólico que consiste en enseñar, santificar, pastorear, ser principio y fundamento visible de unidad en la Iglesia diocesana. Este es el servicio que asumí en sucesión del Excmo. Sr. Don Hipólito Reyes Larios, del Emmo. Sr. Cardenal Sergio Obeso Rivera y de nuestro querido Obispo San Rafael Guízar Valencia. Pastores de feliz memoria que, según sus propios dones, se esforzaron por cumplir esta misión encomendada.

            Durante este año, he podido visitarles a sus parroquias, movimientos apostólicos y los espacios cotidianos de encuentro: escuelas, mercados, hospitales, en las calles y colonias.

            Nuestros sacerdotes, seminaristas y religiosas han facilitado cada encuentro sacramental, de diálogo, convivencia y trabajo.

            Me he sentido abrazado por todos ustedes con su cariño filial y oración. Ustedes me han entusiasmado a caminar juntos como Iglesia sinodal en las cuatro vías prioritarias para nuestra Arquidiócesis: gratitud, santidad, unidad y alegría misionera. Con ustedes y por ustedes proclamo continuamente el lema que deseamos vivir en la fidelidad del Evangelio y a la misión de la Iglesia que es la Evangelización: “Con María, todos discípulos misioneros de Jesucristo”.

            Unamos nuestro corazón al Inmaculado Corazón de la Virgen María para renovar nuestro a Dios y a la Iglesia. Bajo la mirada tierna y protectora de Nuestra Buena Madre dejémonos inspirar por el Espíritu Santo para vivir y transmitir la alegría del Evangelio. 

«Con María, todos discípulos y misioneros de Jesucristo»

Xalapa de la Inmaculada, Ver., 08 de diciembre de 2022

+Mons. Jorge Carlos Patrón Wong

Arzobispo de Xalapa

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