Columnas

La jefa y los chicuarotes

Héctor Herrera Argüelles

“Cada fracaso enseña al hombre algo que necesitaba aprender”: Charles Dickens

En muchos sentidos, Xochimilco es uno de los últimos reductos de la cultura prehispánica. Fue también uno de los últimos pueblos en dar la espalda a los mexicas cuando la caída del imperio azteca aparecía como inevitable.

Aunque no ayudaron abiertamente a los españoles, franquearon las aguas del Lago de Texcoco para el asalto final a la Gran Tenochtitlan. Se dieron cuenta que, si se oponían también podían ser aniquilados. Así que decidieron negociar con los españoles y sus aliados.

Los xochimilcas fueron respetados y con su alianza han preservado usos y costumbres vivas desde hace 500 años. Las chinampas y las trajineras son testimonio vivo de lo que era el México prehispánico. Por ello, el pueblo xochimilca es fiel protector de su cultura y tradiciones, y de uno de los bienes más preciados en el planeta: el agua.

Gael García Bernal llevó a los Chicuarotes al mundo entero. En su film, muchos nos enteramos que “chicuarote” es un gentilicio. Es la forma en que se llama a las personas de San Gregorio Atlapulco. La palabra proviene de un chile endémico de la zona que es muy resiliente, muy duro y muy picante. El chicuarote es el símbolo de los habitantes de esa zona de Xochimilca y sinónimo de un carácter complicado y resistente.

En cuatro años de gobierno, Claudia Sheinbaum no ha enfrentado un reto político como el que le presentan ahora los chicuarotes. Va de por medio, su supervivencia y el agua que da vida y sustento.

El alcalde de Xochimilco, José Carlos Acosta, decidió por “sus pistolas” según los chichuarotes, obras de drenaje y saneamiento, pero para ellos, es “plan con maña para llevarse el agua de Xochimilco a otras partes”.

La jefa de gobierno en medio de su carrera hacia la presidencia ha delegado muchas de sus responsabilidades a sus subalternos, sin embargo, muchos de ellos, olvidan que su jefa debe quedar bien con la ciudadanía y con el presidente para seguir en la contienda.

Es el caso de Acosta, ya que después de las manifestaciones cuando estalló la bomba y la agresión hacia la población de Xochimilco, pide a la ciudadanía “sentarse a dialogar”. El conflicto xochimilca, producto de decisiones erróneas, ya se partidizó.

Los temas de sostenibilidad son parte de la agenda central de la Doctora Sheinbaum, y por ello, es relevante lo que sucede en Xochimilco.  Es el agua, el diálogo, la política y dejar claro que, sin descuidar “su rancho” puede seguir impulsando su proyecto de preservar la cuarta transformación.

De lo contrario, se mandaría un mensaje incorrecto siendo “farol de la calle y oscuridad de la casa”. No puedes andar recorriendo las calles de otros Estados cuando tu propio jardín, se encuentra a punto de revuelta.

Decía Daniel Cosío Villegas que los políticos tiene su “estilo personal de gobernar”. La jefa Sheinbaum ha caminado de forma leal a la sombra del roble llamado López Obrador. 

Sin embargo, para muchos es hora que el retoño fortalezca sus ramas y parece que los chicuarotes la están llevando por ese canal de chinampas, trajineras y aguas revueltas.

De la libreta

  • Al presidente le importa reducir el poder del INE, pero más le interesa tener mayoría al seno del Consejo general del instituto de cara a las futuras elecciones. Ahí está el detalle, en el nombramiento de quienes serán los nuevos consejeros.
  • El secretario de Gobernación, Adán Augusto López, tiene la encomienda de encarrilar la elección del Estado de México. El objetivo: erosionar la Alianza por México.
  • De acuerdo con el QS World University Rankings: Sustainability 2023, la UNAM encabeza la lista de sostenibilidad de universidades mexicanas donde ocupa el lugar 78 entre las instituciones de educación superior evaluadas. Se encuentra por encima del Tecnológico de Monterrey, el Instituto Politécnico Nacional y la Universidad Autónoma Metropolitana.

@HectorHerreraAR

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