Hace una década murió Carlos Fuentes

Para Carlos Yerena Cerdán, donde quiera que esté, nosotros aquí seguimos leyendo su libro. Luis Gastélum Leyva Con La muerte de Artemio Cruz también estaba muriendo el país de Carlos Fuentes: “Viva México, jijos de la rechingada: tristeza, madrugada, tostada, guayaba, el mal dormir: hijos de la palabra, nacidos de la chingada, muertos en la chingada, vivos por pura chingadera… Nadie quiere caminar cargado de … Continúa leyendo Hace una década murió Carlos Fuentes

El mundo desolado de Jesús Gardea

Luis Gastélum Leyva Polvorín, la mano diestra del rijosoen los muslos blancosabiertos como una flor que va a la guerra. “M’ijo empezó de viejo en esa cosa rara de la literatura”, diría uno de sus antepasados raramuris en el velorio alegrado por los grillos y las chicharras y en medio de la noche oscura y del llanto que no deja escapar las paredes de adobes … Continúa leyendo El mundo desolado de Jesús Gardea

Hoy hace ocho años murió García Márquez

Luis Gastélum Leyva  Gabo estaría cumpliendo 95 años si no se hubiera muerto hace ocho, un jueves santo de luna roja, entre una granizada épica y un temblor de miedo. Doscientos noventa años de fama cumpliría: Cien años de soledad, noventa y cinco de edad (era del seis de marzo), cincuenta y cinco de su máxima obra y cuarenta del Nobel de Literatura. Y así … Continúa leyendo Hoy hace ocho años murió García Márquez

Octavio Paz, un poeta más allá del bien y del mal

Y el río remonta su curso, repliega sus velas, recoge sus imágenes y se interna en sí mismo. O.P. Luis Gastélum Leyva Para Humberto Hernández Gálvez, por su devoción poética y fraterna. Hay un momento en que Octavio Paz se convierte en leyenda, en mito, escribió en El País José Andrés Rojo en el centenario del nacimiento del poeta. Si hubiera sido militar, dice Rojo, … Continúa leyendo Octavio Paz, un poeta más allá del bien y del mal

Morosini, el poeta, y Paco, el amigo

Luis Gastélum Despedirte no fue, ya ves, un juego Ni fue casual tu última mirada, Sino alegre señal desesperada Que sin saberlo tú se te hizo un ruego. Eliseo Diego.     Yo soy del mar / a él y a nadie más me debo / mi cuerpo es sal: Francisco Morosini. Las cenizas del poeta Cuentan que la ceremonia del esparcimiento de las cenizas … Continúa leyendo Morosini, el poeta, y Paco, el amigo