En el sur del Estado, “pueblos fantasma”

Arturo Reyes Isidoro

 

Con la diferencia de solo un día, dos dirigentes empresariales del Estado coincidieron en denunciar que debido a la violencia e inseguridad en el sur del Estado se dan casos ya de verdaderos “pueblos fantasma”.

El lunes, el vicepresidente nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA), Juan Manuel García González, lamentó que los cárteles del crimen organizado tengan más fuerza que los cuerpos de seguridad.

En declaraciones al portal alcalorpolitico.com, señaló que en Coatzacoalcos se ha tenido que reforzar la seguridad personal de socios adheridos a esa Cámara, más que en los establecimientos, ya que todos saben que están expuestos a algún secuestro.

Dijo que los del sur parecen un “pueblo fantasma” por tanta inseguridad. “Por lo que veo es un 40 o 45 por ciento de empresas que han cerrado en la zona sur”, aunque agregó que en la zona centro se empiezan a ver muchos lugares en renta, “por lo que vemos un 8 o 10 por ciento de afectación”.

El martes, el presidente estatal del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Manuel Urreta Ortega, coincidió: la inseguridad ha provocado que Minatitlán y Coatzacoalcos se hayan convertido en “pueblos fantasma”.

“Nosotros tenemos comunicación muy estrecha con el presidente del CCE región sur, que pertenece a mi consejo estatal, y la verdad están padeciendo muchísimo los estragos de la inseguridad”, expresó en declaraciones a XEU Noticias.

Comentó que la situación de violencia ha provocado la pérdida de empleos porque varios negocios han cerrado, las inversiones se han ahuyentado, hay empresas que se han ido y familias enteras han migrado a otras regiones.

En Coatzacoalcos y en Minatitlán los gobiernos municipales son de MORENA. En la segunda ciudad hubo además una masacre que costó la vida a 14 personas el viernes pasado.

Creo que digo una obviedad si digo que soy de los que cree, a pie juntillas, que para conocer la realidad hay que vivirla. Para nada me sorprendieron las declaraciones de los dirigentes de la CANACINTRA y del CCE, porque yo mismo comprobé lo que dicen.

Calles semivacías

En Semana Santa estuve en Coatzacoalcos (en Minatitlán solo de paso) y por lo que constaté y los testimonios que recogí, difícilmente el partido MORENA ganará las elecciones intermedias dentro de dos años debido al enorme descontento contra sus autoridades.

Por costumbre, siempre que visito algún lugar me gusta recorrerlo a pie, visitar sus plazas públicas, meterme a sus mercados populares, platicar con quienes van a esos lugares, caminar sus calles, entrar a sus iglesias, husmear en sus hospitales para saber si hay buenos servicios. En fin.

El Domingo de Ramos por la mañana me sorprendió encontrar las calles del centro histórico semivacías, como nunca.

Le pregunté a un locatario del mercado Coatzacoalcos, al propietario de un negocio de jugos muy cerca de Catedral, a un taxista que me transportó, a un matrimonio católico propietario de una taquería muy cerca del río de cara a Allende… fui recogiendo testimonios.

La mayoría coincidió en que se debía a la inseguridad; la gente no sale a la calle porque no quiere exponerse a que los levanten o porque no les vaya a tocar un enfrentamiento y los alcance una bala, me dijeron.

Un recorrido por el largo malecón (creo que incluso más largo ya que el del puerto de Veracruz) me mostró que prácticamente todos los establecimientos de cualquier giro comercial están cerrados. Por donde quiera vi anuncios de se vende o se alquila, lo mismo con casas habitación.

Cunde el descontento contra Morena

Encontré un gran descontento y desencanto con la autoridad municipal, un gran descontento que se extiende a su partido.

Nos equivocamos al votar por MORENA, lo aceptamos, me dijeron algunos. Nunca volveré a votar por ese partido, me comentaron otros. Debimos haber votado por don Carlos (Vasconcelos, del PRI), fue una opinión más, entre muchas, todas  coincidentes.

Como en Xalapa, se quejan por el despido de trabajadores (en el ayuntamiento, en Pemex), por las calles sucias, por la falta de alumbrado, por los malos servicios públicos en general.

Me sorprendió que todos coinciden en que lo que colmó el descontento y la decepción fue que el alcalde Víctor Carranza desapareciera la orquesta municipal por despido de sus integrantes, un verdadero símbolo en una ciudad alegre y bullanguera, una institución de mucha tradición.

El llanto de su fundador y director entrevistado en la radio, una persona muy querida, conmovió a la población. Como protesta, los músicos ofrecieron una actuación de muchas horas. Su despido coincidió con el de todos los trabajadores de base del ayuntamiento. Se unieron todos.

Fue tanto el descontento y la presión social que Carranza tuvo que dar marcha atrás, pero el daño ya estaba hecho. Cuando los reinstalaron, los de la orquesta ofrecieron otra actuación para agradecer al pueblo, que lo tomó como una victoria y como una prueba de que pueden derrotar a MORENA en el futuro.

Se suponía que con MORENA no iba a haber despidos sino más fuentes de trabajo, me expresaron muchos.

Algo que me sorprendió sobremanera fue que los porteños del sur añoran a Marcelo Montiel, exalcalde priista y piden que vuelva a contender. Marcelo, afectado en su salud, ha tenido que salir a dar las gracias y a decir que lo único que le interesa es cuidar su salud.

Casi nadie opina bien del actual presidente municipal. Hablan de su inexperiencia y, por lo mismo, de su mala conducción, además de que lo ven como un títere de la secretaria de Energía Rocío Nahle y del esposo de esta, Víctor Peña, de quienes el alcalde es compadre.

Víctor Carranza lleva ya un año y cuatro meses en funciones y no se ve ningún cambio en la ciudad, que ahora está peor. Hubo mujeres, sobre todo humildes, que me dijeron: los del PRI robaban pero nos atendían y nos ayudaban; con estos, nada. Queremos que se vayan.

Un arrogante “primo de Alor”

Pero no solo se quejan contra él. En el Hospital Regional de Coatzacoalcos ya es famoso un médico que trabaja en Jáltipan. “Luego viene a dejarnos pacientes y en lugar de darnos un reporte de su estado, en forma arrogante casi nos arroja una hoja: soy el primo de Alor (el secretario de Salud Roberto Ramos Alor), nos dice. Los pacientes ruegan que no los regresemos con él (los que no ameritan quedarse) porque dicen que es muy grosero y que para todo les presume que es primo de Alor”.

Puede que la descomposición de su partido por la mala actuación de sus autoridades, más la inseguridad y la violencia, orillaron a Andrés Manuel López Obrador a volver a Minatitlán en apenas dos meses y medio y a visitar Coatzacoalcos por primera vez como presidente.

El sur del Estado es el más vivo testimonio de que sus programas sociales no le alcanzarán para revertir el descontento y el voto en contra por culpa de las autoridades locales.