Columnas

Luto en el escenario artístico mexicano (IV)

“In memoriam Aarón Hernán

 

Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez

 

Aarón Hernán durante su participación en la película “Su excelencia”.

Hace muchos años vi la película: “Mariana, Mariana”, sabía que la historia estaba basada en la gran novela del escritor José Emilio Pacheco titulada: “Las batallas en el desierto”, y fiel a la costumbre de investigar y conocer más de la cinta cinematográfica me encontré que el guion fue escrito por Vicente Leñero, y en el reparto artístico apareció el nombre de Aarón Hernán quien en la historia es el padre de Carlitos. Desde aquellos años el nombre de Aarón Hernán me fue familiar, para ser honesto no lo seguí tanto, pero siempre lo tuve ubicado como uno de los grandes actores mexicanos, hace unos meses me enteré que en el pasado me de abril del presente año falleció el gran actor mexicano, por tal motivo, en este mes dedicado a conmemorar a estos eminentes artistas fallecidos, lo concluimos acercándonos a conocer la enorme trayectoria del extraordinario primer actor Aarón Hernán.

En la década de los años cincuenta del siglo veinte en que inició su trabajo artístico, Aarón Hernán como la mayoría de los primeros actores comenzó en el teatro, en un dialogo reciente con el primer actor Carlos Bracho, me comenta que recuerda perfectamente cuando junto a Aarón Hernán formó parte del elenco actoral que representó la pieza teatral titulada: “Las manos sucias” de Jean Paul Sartre, señalando Don Carlos Bracho que Sartre en aquellos años era un autor muy leído y admirado por su generación por ser un intelectual de izquierda, abiertamente comunista. Con el paso de los años Aarón Hernán siguió haciendo teatro y participó en la puesta en escena de el “Gesticulador” del dramaturgo Rodolfo Usigli. No obstante, mi acercamiento a este primer actor siempre ha sido a través del cine y la segunda película donde vi actuar a Aarón Hernán fue en la clásica y estelar película: “Su excelencia”, donde compartió escenario con el genial Mario Moreno mayormente conocido como “Cantinflas.”

Cantinflas fue protagonista de muchísimas películas estelares, quién no recuerda con agrado películas como: “El bolero de Raquel”, “El patrullero 777”, “El barrendero”, “Un Quijote sin Mancha”, “El padrecito”, sólo por nombrar unas de las más clásicas y bellas películas de este genio del cine mexicano. En esta ocasión nos acercaremos a una extraordinaria película de Cantinflas titulada: “Su excelencia”, estrenada en 1967 con guion escrito por el propio actor y lo particular de esta historia es que Cantinflas noveló la historia y la obra fue publicada en 1969, la cual es considerada la primera novela escrita por Cantinflas, de hecho, en la solapa de la novela publicada por la Editorial Finisterre Editor se escribe la siguiente anotación:

Algunos de los más agudos críticos literarios, entre ellos Henrique González Casanova, han considerado desde hace años a Mario Moreno, Cantinflas, como un extraordinario narrador. Mario moreno desde hace más de un cuarto de siglo, no ha dejado de escribir, aunque sus obras, hayan tenido como único fin aparente el de convertirse en imágenes cinematográficas. Casi todos los guiones de sus películas han sido escritos por él.”

Me atrevo a afirmar que en países de lengua hispanoparlantes la película “Su excelencia” ha sido vista por las diferentes generaciones de cinéfilos e incluso a pesar de que la cinta aborda temas esencialmente políticos, por la genialidad, comicidad, humorismo y originalidad con la que es tratada la historia, “Su excelencia” es un clásico inigualable, singular, que el conocedor o no conocedor del ambiente político de la década de los sesentas la disfruta tanto como el politólogo, cineasta o cualquier erudito en la materia. Quien escribe recuerda haber visto de niño con su madre esta singular película y con el paso de los años ya con mayores conocimientos de la temática abordada, por supuesto que el análisis y la trascendencia de lo planteado se valora más, pero el sentimiento de asombro, agrado ante tanta genialidad y creatividad no ha cambiado desde mi niñez cuando tuve mi primer acercamiento.

La novela-guion-película va a situarnos en plena guerra fría teniendo dos bloques y formas de gobernarse y organizarse las diversas naciones en el mundo como lo son el bloque comunista-socialista de la URSS, y el bloque capitalista liderado principalmente por Estados Unidos, Inglaterra y Francia, en medio de estas dos ideologías hegemónicas, radicales y permanentemente confrontadas, se encuentran los países subdesarrollados o llamados de tercer mundo, en el caso de Latinoamérica entran todos los países incluyendo México. A partir del ambiente tenso que propició la guerra fría, Cantinflas creativamente y muy cómicamente lleva este escenario a la novela y pantalla grande creando a un personaje central llamado Píndaro López.

Píndaro López es un diplomático que lleva veinte años trabajando en el servicio exterior, su cargo es ser un humilde canciller de quinta. Píndaro tenía el sueño de algún día ser Embajador de su patria llamada “La República de los Cocos”, pero sabía que para lograr ese objetivo no se necesitaba tanto conocimiento y experiencia de la política internacional, sólo se requería ser amigo cercano del Presidente y con eso bastaba para ser Embajador. La historia es larga, agradable, interesante y entretenida, por ahora sólo quiero comentar que, entre Golpes de Estado, levantamientos del ejército, de grupos revolucionarios, de pronto arribó como Presidente de la República de los Cocos un padrino de Píndaro y éste lo nombró Embajador en Pepeslavia.

Lo interesante de lo que sigue en la historia es que pronto se llevará a cabo en Pepeslavia una asamblea donde se decidirá el futuro del mundo, porque se votará qué ideología se impondrá en las diversas naciones, si la del bloque socialista representado por los países de color colorado, o la del sector capitalista integrado por los países verdes, como en la vida real, en medio de estos dos sectores reales de poder se encuentran los países “de dulce”, es decir, los países subdesarrollados que normalmente son países frágiles, manejados al antojo por los verdes entre ellos “Dolaronia”, “Gran Pestaña”, “Franconia” y los colorados dirigidos normalmente por los lideres bigotones.

Después de ser un canciller de quita, Lopitos ya convertido en Embajador Plenipotenciario de la Republica de los Cocos, tendrá en su voto el futuro del mundo ya sea votando por los verdes o los colorados, ese voto lo tendrá que emitir en público el día de la famosa Asamblea, mientras esta llega a Lopitos intentarán obtenerlo los dos bandos mencionados, al no poder van  a intentar asesinarlo, y un sinfín de acontecimientos relevantes en la historia, no obstante, Lopitos se salva de todas y el día de la Asamblea Internacional llegó y tendrá que votar para decidir el futuro del mundo.

Lopitos quien es protagonizado por Cantinflas será el último en pronunciar su discurso y decidir su voto, mientras este momento llega la Asamblea se inaugura y se inician los debates, y aquí aparece la figura del primer actor Aarón Hernán, porque es el protagonista del delegado que va en representación de Borlonia, y a partir de este momento empiezan los discursos, los debates y los pleitos, con un final magistral, épico y emocionante, digno de una obra maestra, por ahora los invito a acudir a la novela y principalmente a la película y así poder ver actuar a dos maestros del séptimo arte mexicano como lo fueron Mario Moreno “Cantinflas” y el recién finado primer actor Aarón Hernán.

 

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