Columnas

Hospital inacabado de Nautla: ¿no hay responsables?

Arturo Reyes Isidoro

Un detalle poco conocido es que en sus visitas a Veracruz, y cuando el tiempo y la cercanía se lo permite, al presidente Andrés Manuel López Obrador le gusta hospedarse, o al menos hacer un alto ahí, en una finca muy bella de San Rafael, la pensión agrícola Maison Couturier.

Es una finca construida por inmigrantes franceses en el siglo XIX, rodeada por plantaciones de plátanos, limonares y vegetación tropical. En los alrededores se fabrica el famoso queso de ese municipio. Aunque muchos veracruzanos no lo conocen, agencias de turismo internacionales promueven el sitio por su belleza (hay habitaciones desde 2,203 pesos por noche).

Cito esto porque sorprende el conocimiento que de la geografía estatal tiene y porque últimamente se ha venido ocupando de Veracruz con más frecuencia en sus conferencias mañaneras. Ayer no fue la excepción. Habló del asesinato de un candidato en Cazones, de la producción agrícola de la zona de Martínez de la Torre y de cómo se pierde el producto por falta de comercialización, incluido el de Álamo, de la autopista Cardel-Poza Rica, cuya construcción acaba de destrabar, y del hospital inacabado de Nautla, abandonado desde hace 16 años, inservible.

Le habían preguntado sobre una obra inconclusa en la zona del Bajío, y entonces sacó a colación lo del hospital de Nautla: “Acabo de pasar ahí precisamente en Nautla, hay un hospital también abandonado desde hace 10 años aproximadamente. Iba yo con Cuitláhuac y le digo: ‘Oye, esto, vamos a ver qué hacemos’. Dice: ‘Es que ya no vamos a poder resolver el problema porque dieron los permisos en una zona que se inunda’. Imagínense, lo construyeron en una zona baja, donde se inunda, entonces me dice Cuitláhuac: ‘Ya estamos viendo otro terreno y vamos a construir el hospital’, pero ya quedó eso ahí”.

En efecto, todo viajero que pasa por la carretera 180 al llegar a Nautla puede observar lo que por años quedó convertido en un elefante blanco y es hoy un refugio de maleantes, que junto con el paso del tiempo y el abandonado lo han deteriorado totalmente. Se empezó a construir en 2005, en el gobierno de Fidel Herrera Beltrán, siendo secretario de Salud Manuel Lila de Arce. Su avance llegó a 70 por ciento. La inversión programada fue de 70 millones de pesos.

Ya el secretario de Salud del gobierno anterior, Irán Suárez Villa, había denunciado el caso. Dijo que había habido mala planeación y construcción, que el inmueble no cumplía con los puntos básicos para su funcionamiento y que prácticamente era inviable, por lo que la propia Secretaría de Salud federal no lo reconocía.

En enero de 2020 también el actual gobernador, Cuitláhuac García Jiménez, se refirió a la obra. Dijo que habían encontrado 54 obras de salud abandonadas, entre ellas el hospital de Nautla, construido en un terreno que no se pagó y cuyo dueño reclama el pago, que se inunda y que además no se le pagó a la empresa que lo construyó porque no cumplió con las normas.

La obra ahí está, abandonada, desde 2005 cuando se inició la obra negra, y los millones gastados, dinero de los contribuyentes, ya no se recuperarán. Se perdieron. El gobernador ha dicho que ya se tiene otro terreno para construir una nueva obra.

El tema estaba olvidado. AMLO lo puso de nuevo en el centro de la atención. Una pregunta obligada es: ¿quién es o quiénes son los responsables de este que es ahora un monumento a la irresponsabilidad oficial, a la mala planeación, posiblemente a la corrupción? ¿Se les castigará algún día? ¿Se tiraron como si nada casi 70 millones de pesos y ya, no pasa nada, como decía Duarte?

Ahí está, otra vez, la importancia de que López Obrador haga tierra, se mueva a ras de tierra. Vio la obra inacabada porque pasó cerca de ella, la acaba de denunciar. Si construyen el hospital, en donde sí sea adecuado, seguirán sumando puntos y votos. Y, quieran o no los tricolores, el priismo seguirá quedando mal parado.

¿Zenyazen, en la mira de la ASF?

No hay mucha información, porque, como la puerta negra de la canción, está cerrada con tres candados, pero ha venido trascendiendo que el secretario de Educación, Zenyazen Escobar García, ya está en la mira de la Auditoría Superior de la Federación por el presunto mal manejo de recursos federales del ramo educativo.

También trasciende que tiene una considerable cantidad de solicitudes de información sobre el manejo de su dependencia, pero que se niega a responderlas.

Cada vez son más fuertes las versiones de que además de titular del ramo educativo en Veracruz, también estaría convirtiéndose en un importante agente inmobiliario. Al parecer, en el Estado lo estaría protegiendo la Contraloría General.

Silva Ramos a la dirigencia del PVEM

Según un trascendido a “Prosa aprisa”, Alberto Silva Ramos se enfila para suceder en la dirigencia estatal del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) a Marcelo Ruiz Sánchez, quien entrará como diputado local plurinominal en la LXVI Legislatura que se instalará el 5 de noviembre próximo.

Expriista, funcionario en el gobierno de Fidel Herrera Beltrán, exalcalde de Tuxpan y candidato al mismo cargo en la reciente elección, sin éxito, estaría listo para asumir la nueva responsabilidad. El PVEM es partido aliado de Morena y se le identifica con el exgobernador Fidel Herrera Beltrán.

“Cebras” de colores, en cruceros de Xalapa

Ya con el poder que le dio el resultado de la elección del día 6, Morena en el ayuntamiento de Xalapa autorizó “cebras” de colores, que identifican a la comunidad Lésbico Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero, Travesti, Intersexual y Queer (LGBTI+Q) en cruceros de la capital del Estado.

El representante de la coalición estatal de esa comunidad, Benjamín Callejas Hernández, dijo que la intención es disminuir y erradicar la discriminación por la diversidad sexual.

La LXVI Legislatura, que entrará en funciones en noviembre próximo, contará por primera vez con un diputado no binario (que no se identifica como hombre ni como mujer), Gonzalo Durán Chincoya, quien llega por la vía plurinominal.

Él es fundador de Morena en el puerto de Veracruz, integrante de la Diversidad y defensor de los derechos de la comunidad LGBTI+Q (ver “Prosa aprisa” del 28 de abril pasado). Representará a más de dos millones de veracruzanos que integran su comunidad, de acuerdo a activistas.

La señora Copete se aferra a cargo

Circuló ayer en las redes sociales una carta que le dirigió la exdiputada local del PRD, Yazmín de los Ángeles Copete Zapot, al dirigente estatal de ese partido, Sergio Cadena Martínez, en la que le reclama que la haya removido como representante ante el OPLEV.

Según ella, el cargo fue por un acuerdo de su grupo político que encabeza Arturo Herviz Reyes tanto con el exdirigente Rogelio Franco Castán como el entonces aspirante a sucederlo, Cadena Martínez, y se queja que no se ha respetado.

Molesta, habla de un rumor en el sentido de que su remoción es para llegar a un acuerdo con el actual gobierno con relación a la integración de la siguiente Legislatura. En concreto, le pide que dé marcha atrás y que la reinstale. Lo que se sabe es que de por medio está un jugoso pago de 60 mil pesos mensuales (o más) que le da el OPLEV, porque dejar la representación no la invalida para seguir haciendo política y conserva todos sus derechos como militante perredista.

Categorías:Columnas, Prosa

Tagged as: