Universidad

UV refrenda su vocación artística con publicación de Suave trazo: Rector

  • “Mi fantasía adolescente me hacía creer que sería dibujante y presidente de la República, para ayudar a resolver las antiguas demandas de mi gente”: Rafael López Castro 
  • “Hablar de Rafael es hablar del maestro de maestros, de esos que no son de aula y que hacen escuela en tanto construyen conocimiento desde su oficio”: José Manuel Morelos 
  • Suave trazo me deja nostalgia por remembrar el quehacer creativo manual, por las técnicas tradicionales con procesos cognitivos”: Ana Gabriela Ramírez 

Xalapa, Ver., 05 de febrero de 2022.- “El libro Suave trazo de Rafael López Castro, diseñador gráfico mexicano, permite a la Universidad Veracruzana (UV) refrendar su compromiso con el arte como parte integral de nuestra labor institucional”, expresó el rector Martín Aguilar Sánchez, durante la presentación de la obra en el auditorio del Museo de Antropología de Xalapa (MAX). 

En presencia del maestro y diseñador gráfico Rafael López Castro, Suave trazo fue comentado por Aguilar Sánchez; el director del Instituto de Artes Plásticas (IAP), José Manuel Morelos Villegas; la directora de la Facultad de Artes Plásticas, Ana Gabriela Ramírez Lizárraga; el coordinador editorial del libro, Alberto Tovalín Ahumada y, a través de video, los diseñadores gráficos Antonio Pérez González “Ñico” y Germán Montalvo. 

Martín Aguilar recordó que la Universidad tiene el lema “Arte, Ciencia, Luz”, cuyo primer eslabón, el arte, ha sido –desde sus orígenes hasta este 2022– la columna vertebral a partir de la cual la institución ha moldeado uno de sus rostros más amables y generosos: el del humanismo en su más amplio y universal sentido. 

“Hoy, la Universidad Veracruzana refrenda su vocación artística, al lado de otras instituciones de educación superior y culturales, así como de un gobierno estatal, al entregar a su comunidad y a la sociedad un libro que es una obra de arte y un justo y merecido homenaje a un artista de extraordinaria trayectoria en el campo del diseño.” 

A través de un video, Rafael López Castro contó que calcó sus primeros dibujos de su abuelo paterno. “Mi fantasía adolescente me hacía creer que sería dibujante y presidente de la República, para ayudar a resolver las antiguas demandas de mi gente”. 

Fue su maestro de Biología en la secundaria, el militante socialista Humberto Pliego, quien le ayudó a poner en práctica su primera misión y única realidad: dibujar. Pero, gracias a Carlos Flores Heras conoció el gusto por la tipografía. Con su buen humor, sabiduría y paciencia, le ayudó a ordenar la página de un periódico, libro o revista, “marcó en mí, para siempre, ese amor por una página legible y bella, por la mágica e íntima relación de la tipografía consigo misma y no con la ilustración, el grabado, la pintura y la fotografía”. 

“El maestro Flores Heras me ayudó a reunir el diseño tipográfico con mis inquietudes plásticas, algo más que le debo: me mostró el trabajo de diseñador gráfico.” 

José Manuel Morelos dijo que con la presentación de este libro inician los festejos por el 45 aniversario del Instituto de Artes Plásticas. Comentó que hablar del maestro Rafael López Castro equivale a hablar de su aportación gráfica al país y a la historia del diseño gráfico: carteles; logotipos; portadas de libros, revistas y discos por encargo; publicaciones de fotografías y diseños de autoría; de bestiarios y seres fantásticos, y collage. Todo esto, agregó, forma parte de un imaginario propio y colectivo, que es memoria y patrimonio de todas y todos, pero suyo. 

“Su obra nos remite a México, a su México, a su imaginería e identidad popular, al festín de sus sentidos. Nos habla de los mercados, santos, calaveras y monumentos. De las rosas, de lecturas mexicanas, de la familia y sus amigos. De su andar a pie por barrios y colonias de la ciudad de México. De su paso por la imprenta Madero, de su peregrinar por la vida, de sus deseos, pasión y razonamientos como fuente de inspiración. 

”La historia de la izquierda en México —y su fragilidad— estaría incompleta o al menos sería incomprensible, sin la referencia a este importante creador, quien junto con otros autores se encargó de la propaganda política de diversos partidos y organismos sociales que, por no tener acceso a los medios, valoraron al cartel como una verdadera pieza de comunicación.” 

Dio vida a centenares de carteles sociales, políticos y culturales, piezas emblemáticas, “poesía visual que evoca, convoca, provoca, anuncia y denuncia”, los cuales, una vez concluida la misión de comunicar en un tiempo y espacio determinados, quedan como memoria, como obra de arte, fetiche y pieza de colección. 

“Hablar de Rafael es hablar del maestro de maestros, de esos que no son de aula y que hacen escuela en tanto construyen conocimiento desde su oficio, a partir de la estética de su ética, desde su casa-estudio en Mixcoac, entre libros, obras de arte e indistintos lápices. Transita por lo analógico y digital, se crea y recrea, con su lápiz, fiel escudero de las mil batallas.” 

Antonio Pérez “Ñiko”, refirió que el libro-catálogo permite a los lectores y personas interesadas en el diseño gráfico, revisar el trabajo de alguien que ha sido prolífero y enormemente creativo. 

“Es uno de los diseñadores más prolíferos y que más ha apoyado al diseño gráfico de México y Latinoamérica, sin exagerar.” 

Alberto Tovalín leyó el texto de Juan Villoro “El inventor de la flecha”, incluido en el libro presentado: “López Castro sabe ver, pero también oír; lo primero, habla de su talento; lo segundo, de su generosidad (…). Ha puesto sus lápices al servicio de dos causas fundamentales: la cultura y la izquierda.” 

Para Ana Gabriela Ramírez, la obra de López Castro recrea la vivencia humana, cada suceso histórico, cultural, político y organizacional, en sus manos se transforma en una simbiosis artística que va más allá de ser una portada, un cartel o una fotografía, “es una obra con valor artístico trascendental, a nivel del arte, del diseño y del estudio de las manifestaciones artísticas”. 

Señaló que el libro aloja 50 años de creación y leerlo es vivir un eje de la historia del diseño en México, que muestra cuan valioso es un simple trazo de lápiz, un recorte de papel, el clic de una cámara, el manejo tipográfico manual, el collage, y hasta un expresivo gesto en un rostro o de un cuerpo. 

“Me deja, en parte, nostalgia por remembrar el quehacer creativo manual, por las técnicas tradicionales con procesos cognitivos; por otro lado, es fenomenal contar con esta narrativa visual, es una significativa aportación que nos invita a leer y a pensar en la imagen como un potenciador de la creatividad. Para quien ame el arte y el diseño, Suave trazo es imprescindible.” 

El libro es coeditado por Editorial UV, El Colegio Nacional, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Gobierno del estado de Jalisco, Cinemanía y Parametría. 

El ejemplar, que tardó 20 años en gestarse, está conformado por más de 40 escritos. El diseño y la curaduría estuvieron a cargo de Germán y Jacqueline Montalvo, y la producción ejecutiva fue realizada por José Manuel Morelos, Santiago Robles y Guillermo López. 

Cabe destacar que la portada del libro se convierte en un póster que muestra al equipo de trabajo de la imprenta Madero, parteaguas en el diseño gráfico en el México del siglo XX. 

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