Columnas

El dinero del subejercicio, para el Tren Maya

Arturo Reyes Isidoro

Ahora sí, como dijeran los filósofos Carlos Salinas (cuando descartó a Manuel Camacho Solís como su sucesor porque su relevo sería Luis Donaldo Colosio Murrieta), Fidel Herrera (cuando aplacó a todos los que andaban acelerados porque ya tenía decidido que lo sucediera Javier Duarte) y recientemente Mario Delgado (para decir que nadie está amarrado para la candidatura de Morena en 2024 porque eso lo decidirán las encuestas); como dijeran los tres, no nos hagamos bolas con el subejercicio presupuestal que tiene el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez.

Estando ya a solo cuatro meses de que concluya el ejercicio fiscal de este año, cuando hasta junio había un saldo financiero sin ejercer por 5 mil 754 millones de pesos en seis de las 11 dependencias ejecutoras de obras, equivalente al 71.8 por ciento de lo que tienen asignado (la fuente es el segundo informe trimestral del gasto público de la Secretaría de Finanzas), no será nada raro que esa suma o buena parte de ella finalmente no se ejerza y se tenga que devolver a la Federación. Pero no será un hecho fortuito, se tiene todo calculado: irá a parar a la construcción del Tren Maya.

Narro ahora un testimonio, del que por razones obvias no puedo dar ningún detalle. A principios de 2020, cierta noche tuve comunicación con un muy discreto pero alto funcionario de una de las más importantes dependencias del gobierno federal. Me sorprendió sobremanera cuando de pronto, sin preguntárselo, me soltó de pronto que acababan de recortarles el presupuesto. Advertí que tenía ganas de desahogarse porque molesto como estaba me confió que el dinero que les quitaban era para destinarlo al Tren Maya (en seguida que me lo dijo se arrepintió, pero ya estaba hecho).

Para entonces el gobierno de López Obrador ya empezaba a enfrentar problemas porque, como Fidel Herrera Beltrán, no tiene llenadera. Para entonces había destinado una verdadera fortuna en la cancelación del aeropuerto de Texcoco, ya estaba invirtiendo otra en la refinería de Dos Bocas y una más en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, más otra, verdaderamente gigantesca en los programas sociales de Bienestar. Hoy está totalmente probado el sobrecosto de las tres primeras, porque fueron mal planeadas y el costo inicial fue erróneo (El Universal publicó ayer que el sobrecosto de las tres obras acumula ya 167 mil millones cuando ninguna está totalmente concluida). Hace falta dinero, pues, y ya no saben de dónde sacar más.

Tan ya había problemas económicos en el gobierno federal que en febrero de 2020 el entonces diputado local José Manuel Pozos Castro, que en 2019 había presidido la Cámara de Diputados, salió a justificar el subejercicio que había habido en ese año diciendo que era culpa del gobierno de AMLO porque había retrasado el envío de recursos. “No lo tengo oficial pero hubo algunas partidas ahí (que) llegaron un poco tarde al estado y esto no permitió ejercerlo en su totalidad” (agencia Informativa SPI Veracruz). Comenté entonces: “No se puede desestimar lo dicho por el exdiputado local y federal del PRI y exasesor de la presidencia del Comité Directivo Estatal del PAN, pues se supone que está bien enterado debido a que su hijo José Manuel Pozos del Ángel es el actual subsecretario de Planeación de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan)”.

Por eso, pues, ahora el juego y rejuego verbal del presidente, quien de la austeridad republicana pasa, según él (nadie le cree cuando ve a su hijito calzar tenis que cuestan 150 mil pesos), a la pobreza franciscana, porque quiere seguir recorte y recorte recursos a las dependencias para gastarlos en su trenecito, y para este año todo indica que Veracruz ya tiene ahorrada, mediante un subejercicio presupuestal, la cuota que le fijaron.

En 2019 el subejercicio fue por 4 mil millones

Pero no hay otra explicación. En el primer año de ejercicio fiscal, en 2019, el gobierno de tío Cuitláhuac tuvo un subejercicio de 4,039 millones de pesos, según el Observatorio de las Finanzas Públicas de la Universidad Veracruzana. Entonces se pudo haber alegado inexperiencia. El hecho no hablaba más de que se tenía mala planeación, porque cuando mucho las obras debieron haberse licitado en marzo de ese año, ejercidos los recursos mensualmente (entregado las ministraciones), para concluir y entregar las obras en diciembre. En este espacio resalté que, en cambio, apenas en ese diciembre se estaban entregando los contratos por adjudicación directa, sin licitar, cuando prácticamente ya había concluido el ejercicio fiscal, lo que además se prestaba a actos de corrupción.

Se supone que debieron haber aprendido entonces. Por eso no se justifica que cuatro años después sigan igual, haciendo lo mismo. Pero no tienen de otra, aunque nadie del cuitlahuismo se va a atrever a decir que es que tienen que mandar dinero, dinero de los veracruzanos y que debiera de ser para obras y servicios de los veracruzanos, para el Tren Maya (recuérdese que también el alcalde Hipólito Rodríguez tuvo que devolver dinero a la Federación por subejercicio, en realidad dinero para “la causa”, su “causa” de ellos, que es decir seguir a ciegas a su amado líder).

Tal como van las cosas, subejercicios los va a haber en 2023 y en 2024, porque además van a necesitar dinero extra también para engordar su cochinito a fin de sufragar las campañas de sus candidatos dentro de dos años, o sea, ya podemos sentarnos a esperar las obras y servicios que estamos demandando. Y mientras, adicionalmente, las economías regionales están paralizadas y muchos negocios y comercios están bajando sus cortinas definitivamente, creando más desempleo, y, como si todo lo anterior no fuera ya suficiente, ahora nos amenazan con tratar de imponer como gobernadora a una de las causantes de esa mala planeación y su sobrecosto (y los subejercicios), la zacatecana Rocío Nahle.

Defiende Rector autonomía de la UV

Como universitario, además como trabajador académico de la casa de estudios, estoy de acuerdo con el rector de la Universidad Veracruzana, Martín Aguilar Sánchez, en que el contralor general sea designado por el Consejo General Universitario y no por el Poder Legislativo.

El tema ha resurgido ante una nueva propuesta de reforma a su Ley Orgánica. Permitir la intromisión de un contralor externo sería violar su autonomía, además de que ya estamos muy escamados con el abuso (y el abuso) político que luego pretenden hacer los gobiernos, para quienes la UV no deja de ser vista como un botín muy apetitoso.

Pero, además, dado que a la casa de estudios se le destinan recursos públicos, está sujeta al escrutinio de la Auditoría Superior de la Federación, que es muy rigurosa.

Murillo Karam: parte de sus afectos, en Santiago Tuxtla

Pocos saben que el exgobernador de Hidalgo, exsenador, expresidente de la Cámara de Diputados, exsecretario general del CEN del PRI, ex Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, tiene parte de sus afectos en la región de los Tuxtlas, Veracruz, pues está emparentado con una muy conocida familia de esa zona, que además tiene entre sus miembros a una destacada figura política de Morena.

Sin embargo, el hidalguense ha sido muy discreto con su vida privada y ha preferido mantener bajo reserva todo en torno a su vida familiar.

Sin duda, su aprehensión repercutió, en lo afectivo, en ese municipio de los Tuxtlas.

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